Sustentable

 

 

Mario Alberto Perdomo

[Lunes, 20 de octubre de 2008]

 

 

 

 

 

 

Mientras la mayor parte de las grandes formaciones políticas insulares están de congreso bajo el lema “desintegra, que algo queda”, la crisis global pone de manifiesto que el concepto de estos tiempos es “sé sustentable, para que quede algo”. Renovar (ideas, proyectos y personas) con criterios integradores es, en general, una fórmula difícil de conjugar en los partidos políticos, y en los que, por estas fechas, se dirimen liderazgos y equipos sin apenas tomar en consideración la que está cayendo en la esfera planetaria.

Nada presagia que las cosas vayan a mejorar a corto y medio plazo, salvo que Obama gane las presidenciales estadounidenses y promueva un nuevo marco de relación en el orbe. Un nuevo orden mundial que propicie nuevas relaciones, más justas, entre el país más poderoso de la Tierra y el resto de las naciones, y, a la vez, entre el norte desarrollado y el sur subdesarrollado. O, lo que es lo mismo, que el capitalismo inicie un proceso de regeneración y reformas. De no ser así, se está perdiendo un tiempo valioso al mirar hacia otro lado y no abordar las cuestiones realmente importantes, todas las cuales pasan por incorporar con urgencia planteamientos sustentables en el modo de producir y consumir en el que estamos inmersos. Un cambio civilizatorio, vaya.

Nada será si no es sustentable, o sostenible. Y lo que no sea sustentable, dejará de ser. El modelo contemporáneo de desarrollo lanzaroteño es casi todo, menos sustentable. Los consumidores de la principal industria insular, el turismo, viajan en avión, un medio de transporte muy contaminante y cada vez más caro, vista la evolución de los precios del petróleo. A no ser que alguien se saque de la manga un combustible barato y limpio, lo lógico es que los destinos lejanos vayan perdiendo capacidad competitiva, Canarias entre ellos. Fatal si comienzan a flaquear, aún más, la afluencia y el gasto en destino.

Reconvertir en sostenibles todas nuestras prácticas económicas y personales es, hoy, una exigencia ineludible. No hay otra prioridad más trascendental como reinventarnos como activistas ecologistas. De derechas, de centro o de izquierda. Pero, o todos ecologistas, o mejor vamos planificando la quiebra, la suspensión de pagos y la liquidación de este negocio llamado Lanzarote.

 

 

 

 

[Condiciones de uso | | ]

volver | subir | imprimir

Opinión

Si lo dice Don Miguel González
Manuel Zuazo
De Wall Street a Lanzarote
José Montelongo
Obama nombrará a Plácida Guerra...
Coalición Canaria
Pacto en Inalsa
Mario Alberto Perdomo
¿Impunidad en Lanzarote?
Ramón Pérez Hernández

 

 

Salpreso

Sobre las Fiestas del Aguapata...
Rafael Fuentes