
Mario Alberto Perdomo
[Miércoles, 6 de marzo de 2008]
Como casi todo, la vela viene dando tumbos buscando dónde sentar la cabeza desde hace un par de décadas. Entonces, se relanzó la vela latina y se aspiró a potenciar otras modalidades de vela ligera aprovechando las condiciones naturales del litoral de la ciudad, pero la creación de las infraestructuras no caminó al mismo paso. Y ahí seguimos, más o menos, a pesar de que la rampa del Club Náutico ha prestado su apoyo y a pesar de los servicios que prestan las instalaciones situadas en el pequeño refugio marítimo situado en Playa del Cable. Aquí, al menos, se dispone de un pequeño muelle y una rampa, además de otras instalaciones en tierra.
Un lugar situado en pleno corazón de la marina es lo que se pide. Esta vieja reivindicación se escucha desde que comenzó a hablarse de la marina de Arrecife como un todo. Ha habido propuestas de variado signo: que si aquí no por los vientos, que si allá tampoco por las mareas, en este lado no por la lejanía... Quizá ha sido la búsqueda del lugar ideal uno de los factores que ha dificultado que el mundo de la vela latina disponga de un emplazamiento que favorezca su práctica. Lo ideal suele tropezar con la cruda realidad, con el terreno de lo posible y lo viable. Sobre otras alternativas manejadas, dos enclaves se vienen disputando el favor de unos y otros: el codo del viejo Muelle Comercial, hacia la bahía, y el Islote de Fermina. ¿Cuál es el mejor? Personalmente soy partidario de tirar de un DAFO sencillito para analizar las ventajas e inconvenientes de cada uno de ellos, y que la racionalidad reparta suerte.
A priori, parece que el Islote de Fermina lleva ventaja al disponer de unas pequeñas instalaciones, mientras que la accesibilidad por tierra y hacia el mar está garantizada en ambos casos, así como la proximidad y su ubicación central en el corazón de la bahía comercial. Desde la perspectiva de la inversión que se requiere, el Islote también lleva ventaja, pero surge el inconveniente de la indefinición actual tanto sobre los usos futuros del Islote como del modelo de gestión que finalmente se implante. Y si es imprescindible un lugar en el que sentarse a charlar tomando un café, también el Islote llevaría ventaja. Optimizar los recursos existentes y ponerlos en valor es el concepto clave.
[Condiciones de uso | | ]