No saber transmitir

 

Manuel Perdomo

[Jueves, 7 de junio de 2007]

 

 

 

 

 

 

Se les ha llenado la boca, a los portavoces de CC, con lo de que ha sido un problema de transmisión el resultado electoral de su candidata al Ayuntamiento de Arrecife, y, creo yo, que eso sea cierto, porque debido a que no lo han hecho adecuadamente, mantienen alguna representación en el mismo.

Lo que digo es que deben agradecer el error en la táctica empleada, porque si hubieran puesto empeño en transmitir su gestión, no habrían sacado ni un representante. Y presumo esto por aquello de la existencia de zonas oscuras, una de las cuales es lo que no se ha dicho sobre lo que iba a suceder en cada parte de la ciudad con la aplicación de un plan general. Y por supuesto los por, y para qué de las medidas propuestas.

No quisieron informar de los traumáticos cambios que se avecinaban con ese documento, ni supieron explicar los criterios para la elaboración del plan general, ni a quien beneficiaría el reparto de riqueza que se desprende de la aplicación de un documento como este. Mucho menos les interesó aclarar a la vecindad que en su catálogo de bienes protegidos del plan, cuando escriben conservar, simplemente quieren decir derribar. Así, sin contemplaciones.

No supieron convencer de la necesidad de dar celeridad a la aprobación, ni nos contaron que, de continuar gobernando, un periodo de alegaciones no resolvería las quejas ciudadanas porque no había voluntad de modificar nada. Al fin y al cabo, creían que ellos mismos iban a contestarlas. La aprobación precipitada garantizaba el mantenimiento de aquello que tenían muy claro, porque ya estaba recogido y con las bendiciones. El consenso, antes de la aprobación, habría supuesto ceder, y eso también lo tenían claro: ni un milímetro. Está por ver que se pueda dar marcha atrás ahora, con un nuevo equipo de gobierno.

Si todo lo hubieran transmitido mejor, como manifiesta el Sr. Pérez, Don Mario, podría afirmar, que no sólo hubieran obtenido esos malos resultados, sino que se habrían estrellado más estrepitosamente. O sea, tengamos la fiesta en paz, que hasta bien les ha ido, considerando cómo huelen algunos aspectos del plan general, una golfería impropia de quienes debieran representar a la ciudadanía, de aquellos a quienes corresponde defender las señas de identidad, y que desde un partido nacionalista permiten que se pervierta, al pretender rediseñar la ciudad pasando, justito, por encima de ellas. Les corresponde, además, velar por los intereses de la colectividad, de toda ella, pero ni lo toman en consideración, pues tanto es el desprecio. En correspondencia, el último domingo de mayo, dijimos lo que dijimos.

¿La responsabilidad de CC? Aceptar que las plazas de quienes tenían un billete comprado con antelación fueran ocupadas por unos advenedizos, y dejar que subieran al avión sin pasar el control de seguridad. De estos, se sabía dos cosas, que con el equipaje de mano transportaban el plan general, y que, en tierra, el director del hotel reclamaba el pago de las habitaciones en las que se habían alojado y la devolución de las toallas que llevaban en las maletas facturadas. Estalló en el aire.

volver | subir | imprimir

 

 

Opinión

Desde el Hospital Insular de Lanzarote
Elisa Corujo
Responsables en CC
Mario Alberto Perdomo
Los demás
Tomás J. López
Las jaulas
Mare Cabrera
Carta a los ciudadanos de Canarias
Juan F. López Aguilar
Ganó Dimas
Clara R. Franchy
Aquellos pactos
Valdi García

 

 

Cultura

Carta de verano
Diana Laurencich
Señala cuando debas
Arón Cruz