La gestora Duracell

 

Jaime Puig

[Miércoles, 6 de junio de 2007]

 

 

 

 

 

 

Y dura. Y dura... Dos añitos ya ha cumplido la gestora que el Partido Popular insular se vio obligada a crear tras la dimisión del que fuera su Presidente, Alejandro Díaz. Digamos, pues, cumpleaños feliz. O no tanto, porque en la tarta de aniversario (pongamos que fue la del 27 de mayo) el Partido Popular se queda con la peor parte. O casi. Entre la presidenta de la gestora del PP conejero, Loly Luzardo, y uno de sus fieles escuderos en esa cosa (la gestora), Paco Cabrera, se han dejado en el camino casi 1300 votos. Ochocientos y pico al Parlamento y cuatrocientos y tantos al Cabildo. Casi un millar de

almas que hace cuatro años le votaron al PP y que en estas elecciones, sencillamente, no lo han hecho.

Ahora el Partido Popular podrá decir que han crecido en número de cargos públicos. Es verdad. Gracias, fundamentalmente, a la Ley D 'Hondt en el caso del Parlamento; al crecimiento en número de concejales si hablamos de Arrecife y a ese fenómeno de la Vuelta Abajo que es Pancho Hernández. Capaz de obtener sus mejores resultados (y los mejores del partido en toda la isla) a pesar de ser maltratado por los nuevos Popes de la derecha conejera. Será la particular venda que se podrán poner en los ojos, si acaso les apetece. Y hasta se librarán del rapapolvo de la Regional pues lo de Soria ha sido también de traca. Perdió Las Palmas, perderá Gran Canaria y, de paso, dos diputados en el Parlamento. Y eso en el momento en el que parece que el Partido Popular crece en todo el país.

Así que dejando al margen lo que dicen los Estatutos del partido (aquello de que la Gestora no puede estar más de seis meses y tal...) la lógica de las cosas parece querer decir que al Partido Popular de Lanzarote le hace falta un Congreso. Una cita que devuelva la cordura allí adentro y genere ilusión de puertas afuera. A su favor tienen la travesía por el desierto que se les avecina (y que les conviene). Cuatro años por delante para que los elegidos en el Congreso generen, con el sosiego y la reflexión que ello merece, nuevos equipos y líderes.

Veamos sus carteles. La operación Cándido Reguera no ha sido suficiente, pero tendrá su oportunidad como líder de la oposición. Loly Luzardo y Francisco Cabrera ya están quemados, aunque la primera vivirá la travesía en cómoda butaca parlamentaria. El segundo, ni eso. Quizá un cargo de rebote en un hipotético Gobierno de Canarias del que forme parte el Partido Popular. Pero no es un líder insular. Y en los campos, los candidatos y candidatas bastante han hecho yendo desarmados a la gran batalla electoral. Tías, al margen.

Así que es la hora de la renovación. De los jóvenes valores que el Partido Popular conserva. Es decir, aquellos a los que la Gestora no ha aburrido o el CCN no ha fichado (por lo mismo). Con el aval de Tías, no de Las Palmas. Con la fuerza de la ilusión, no de los sillones de cuero de los apellidos ilustres que se han abierto paso al son de la corneta de Soria. Es la hora de un Partido Popular nuevo que ponga fin a la gestora y a los gestores. Antes de que se vaya más gente válida y capaz. Y con ellos, otros centenares de votos.

 

jaimepuig@diariodelanzarote.com

 

[Condiciones de uso | | ]

volver | subir | imprimir

 

 

Opinión

Desde el Hospital Insular de Lanzarote
Elisa Corujo
Responsables en CC
Mario Alberto Perdomo
Los demás
Tomás J. López
Las jaulas
Mare Cabrera
Carta a los ciudadanos de Canarias
Juan F. López Aguilar
Ganó Dimas
Clara R. Franchy
Aquellos pactos
Valdi García

 

 

Cultura

Carta de verano
Diana Laurencich
Señala cuando debas
Arón Cruz