
Tomás J. López
[Miércoles, 23 de mayo de 2007]
Faltan un par de días. Si como apuntan las encuestas Coalición Canaria no gana, habrán fracasado. Ustedes dirán: obvio, si no ganan habrán perdido. Sí, pero no es lo mismo perder que fracasar. A Coalición le toca ganar, porque ninguna formación parte de la posición de la que ellos salen. Ya lo repiten en sus intervenciones: Coalición ha controlado en los últimos años cinco de los siete cabildos insulares, entre ellos el nuestro. Los que se dicen nacionalistas gobiernan en 62 de los 87 municipios de este país y en cinco de los siete lanzaroteños. Los de C.C. han gobernado Canarias en la última década larga, los últimos tres años en solitario. Sólo nos faltaba colocar a Mario Pérez, Barragán o Mauricio en La Moncloa y a Castro Cordobés o a Zerolo en Bruselas para que ninguna institución de las que nos "tocan" dejase de estar fuera de esa marca comercial que dice "hecho en Canarias". En esta ocasión, no valían los victimismos: para eso ya estaba esa carta de Dimas desde Tahiche que, por cierto, nunca la entendí. El dinero tenía que llegar, porque todo lo manejaban ellos. Y no sólo los dineros. En esta isla, Coalición tiene en su mano el elemento más valioso para lograr convencer: los medios. Hay un canal que, a la espera de que "la CoCa" coloque programación en alguna plataforma digital, retransmite en directo, en diferido y hasta el hastío, los actos de aquel partido realiza en cualquier rincón de la Isla, con vistosos rótulos en los que te invitan a visitar la 'web' de cada uno de los candidatos. Hasta la red, por tanto, parece estar de su parte.
Además, Coalición tendría que arrasar en Lanzarote después de haber devastado -o eso parecía- a sus contrincantes del ámbito del nacionalismo. Esta isla siempre ha sido un territorio de amplio porcentaje de votantes nacionalistas, y Coalición Canaria ha fichado a las caras más conocidas y mediáticas de su gran rival: el P.I.L. La unificación del nacionalismo parecía hacerse una realidad cuando los dirigentes de la extinta Asamblea por Lanzarote - ¿Se acuerdan de A.P.L.?-, entre los que estaban la práctica totalidad de los cargos orgánicos del Partido de Independientes de Lanzarote, entraban en Coalición.
Ellos lo han tenido todo: Todas las instituciones, todos los dineros, toda la publicidad... parecía que se quedaban sin competencia... tienen de su lado hasta las chácaras, los tambores, la música de las K-Narias -escuchen la sintonía de sus mítines- y las siete estrellas verdes en formato familiar -eso sí, hicieron un híbrido absurdo de bandera metiendo los colores oscuros de la del Estatuto-.
No lo negarán: si con todo esto pierden habrán fracasado. Pero, así las cosas, cabe preguntarse qué han hecho para perder. Una de las posibilidades es que sus contrincantes sean el mejor producto electoral lanzado en la historia de esta tierra. Historia sí, y mucha. De hecho yo viví mi infancia y adolescencia con tres referentes constantemente colocados en los medios de comunicación: Juan Pablo II, Juan Carlos I y Enrique Pérez Parrilla. Cuando de una vez por todas el tercero dejó la presidencia del Cabildo entendí porqué no llevaba números romanos como los otros dos: porque el suyo, aunque lo pareciera, no era un cargo vitalicio. Y me costó tanto asimilarlo como lo de los Reyes Magos. Pues sí: vuelve Parrilla y otra vez con el PIL de la mano. A nivel autonómico el mismo PSC-PSOE, que parece que ganará, ha tenido que recurrir a la Villa y Corte para presentar candidato y a la Ciudad Condal para conseguir programa. Que el candidato llegue de Madrid y las propuestas electorales de un partido conservador catalán deja al PS¿C? a la altura del betún. Y aun así, todo apuntan a que ganará, y en nuestro caso, haciendo triplete: a la capital de la isla, al Cabildo y al Parlamento.
La culpa entonces, la debe tener Coalición. Su machangazo final, que con toda probabilidad llegará este domingo, es la suma de pequeños macanazos locales e insulares. A Gran Canaria la dejaron de lado, entregándosela a un personaje de la talla del mercader J.C. Mauricio, y peleándose con los que en ciertos municipios, sobretodo del sudeste, podían conseguir votos; en Tenerife llevan gobernando desde que Franco era corneta y representan al insularismo más caciquil, 'piche-cementero' y rancio, del que ya muchos están más que cansados; aquí, en Lanzarote, nos preguntamos qué era C.C. hasta el otro día si sus cabezas visibles de hoy son los tránsfugas del P.I.L. -bueno, Encarna Páez, adalid de los festejos, siempre estuvo entre sus filas-.
Pero para muestra un botón. Miremos cerquita. Fijémonos en Arrecife ¿Qué ha pasado para que nuestra alcaldesa sea la política menos valorada? Si como dijo el otro día "a ella le acompaña hasta el estilo" ¿Cómo va a ganar en Arrecife alguien que, según los de Coalición, no tiene proyectos ni iniciativas para la ciudad, como el candidato del PS¿C?-PSOE? ¿Cómo no vamos a votar a quien por fin nos dotó de un instrumento como el Plan General, nos va a hacer una rambla urbana en la actual circunvalación, va a empezar a construirnos una universidad, va crear equipamientos para los barrios...?
Cada uno, claro, tendrá sus razones. Yo tengo las mías para el domingo no dar mi voto en Arrecife a María Isabel Déniz. No es que no me la crea: No es que minusvalore su pasado humilde como hija de un caballero que tuvo que partirse el alma sacando fosfatos en una mina sahariana para comprarse una casa en Valterra; no es que no me crea eso de que un medio de comunicación ha sido creado por un grupo empresarial expresamente para desprestigiarle; no es que no piense que es una mujer llena de buenas intenciones, que quiere un Arrecife mejor; no quiero pensar que todos esos proyectos de los que habla para la ciudad sean falsos... Lo que sí sé es que ocho años son demasiados para "coger carrerilla". Sé que Arrecife murió hace algún tiempo, y que no han hecho nada fuera de lo inaugurado en las últimas semanas. Me creo su pretendida humildad, me creo lo de la "caza de brujas", me creo lo del Plan General, y hasta interiorizo sus ansias por una ciudad mejor -lo de la multiplicación de zonas verdes no lo termino de ver, pero será mi miopía-... Lo que no entiendo es su frase de presentación como candidata: ¡Déjenme trabajar! Lo sentimos, Maria Isabel, pero si después de ocho años no has empezado a hacerlo, o no lo has hecho con más ganas, vamos a tener que comunicarte que no sigues con nosotros. Próximo capítulo: este domingo.
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