LA MIRADA OLIVINA

 

Yo estuve allí

 

Mare Cabrera

[Viernes, 4 de mayo de 2007]

 

 

 

 

 

 

<<...Cuando en la playa, nuevamente brille el sol, allí estaré, y junto al mar, recordaré. Evocaré la inmensidad de esta playa, que me brindó, felicidad. Y seguirán igual, arena y mar, la playa en soledad, se quedará, el eco de tu voz, se extinguirá, las huellas de los dos, se borrarán...>>

 

Sí, ya estuve allí. Aunque jamás he pisado su fresco césped, jamás disfruté del olor de las petunias y admiré las obras de arte armoniosas que reflejan el buen hacer que pasa de la imaginación al metal, a la madera u otra materia prima siento que estuve, y puedo afirmar que prácticamente evoco en mi memoria la ubicación exacta de cada palmera, sombra de geranio o margarita silvestre.

El divino y archiconocido Parque García Sanabria nos traslada a la isla capitalina por la mañana, al medio día, por la tarde, por la noche y de madrugada. Todos podemos estar allí y sentirnos parte de él. Ya se ocupa el "Tenerife, avanza" de hacernos partícipes de su frescura e interés. Si esto no era suficiente, han querido ponernos los dientes largos con la renovadísima y futurista playa de las Teresitas. Cualquier ciudad canaria que se precie debe tener urbe-playa, ya lo sabemos todos aunque no conocemos el origen de tan relevante tradición: "Ponga una playa en su capital, ponga una playa en su vida". Y con el ruido burbujeante de los coches de fondo, y con el humo atisbando la espalada, uno se remoja aunque sea en agua turbia y se encroqueta en arena artificial.

Como los grandes están picaos y la vecina a la que incluso quisieron quitarle en tierra chicharrera -todo para vender periódicos- el "Gran" de delante, tiene playa original, vistas armoniosas y arena de la buena de verdad, incluso una barra, que no de pan, ellos quieren crear a la medida de las necesidades que por otra parte ellos creen que tiene el pueblo, una playa perfecta. Ya que la naturaleza no ha sido tan generosa -ya se llevan ellos el pedazo de volcán- ahora queda conservar o conseguir votos de esta manera tan peculiar que poco a poco se extiende. No te dicen:"Vótame a mi", te dicen:"Mira que bonito va a quedar todo si yo estoy y mira que bonito lo que hice" Como un niño ilusionado que le dice a su madre mientras monta en bicicleta: "Mamá, mamá, ¡mira! Sin manos".

La renombrada Pepa, de la que corren y vuelan cotilleos ,en esta isla grande que ocupo ahora, como si de un programa rosa chillón se tratara -jamás sería de esta forma si perteneciera al sexo masculino, no escucharíamos críticas sobre la corbata de ningún alcalde, mucho menos de su estado civil- también se apunta a la moda publicitaria pre-electoral al uso y modo que se lleva ahora "Me hago auto-marketing, pero sin que se note mucho" y también podemos disfrutar de las maravillas capitalinas en Tele Cinco, las carreteras sinuosas, el lavado y planchado en seco que ha experimentado la calle fundada por andaluces allende los tiempos, oséase, la Triana, y el majestuoso teatro Benito Pérez Galdós que mira de frente a la catedral y al casco antiguo de Vegueta. Porque sí, amigos y compatriotas conejeros, en Las Palmas existe algo más que El Corte Inglés.

Así que a ver lo que tardamos ahora en copiar la moda, a Pepa la han puesto verde botella, verde limón, por utilizar perras de la arca de los tesoros en promocionar la vida y milagros que han venido a traer a través de sus manos y órdenes las mejoras supuestas de la capital. A nosotros el presupuesto no nos llega para tanto, lo gastamos mejor tirando folletos a la basura o construyendo charcas de agua, olvidando los barrios y su preocupante situación y observando los atascaderos de las alcantarillas con sus respectivos imbornales cuando caen cuatro gotas de más. Aún con todo y dentro de nuestras posibilidades, vemos por ahí fotos del desastre anterior para que comparemos, como el "antes" y el "después" de los productos de belleza. Nos recuerdan lo mal que estaba y lo bien que lo han dejado, para que quede constancia de que algo han hecho durante la legislatura. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, así que poner una foto que muestra la dejadez y la visión actual mucho mas cuidada -piensan ellos- servirá para que nos maravillemos y a posteriori los votemos. El problema reside en que es tanto el desbarajuste que por mucha foto explicativa que nos endosen la realidad supera a la ficción que pretenden recrear. Los arreglos que exhiben no dejan sino de manifiesto todo lo que aún queda por hacer, todo lo que heredarán los que sucedan en el poder a los actuales.

Ahora es tiempo de inauguraciones, en las Palmas el Pérez Galdós, en Arrecife el jacuzzi de la alcaldesa y en Tenerife el tranvía atropellador. También es tiempo de limpieza exhaustiva de las calles, el otro día se afanaban por limpiar la mía unos cuantos operarios que no suelen estar por allí y que incluso me admitieron -ante mi agrado por la desincrustación de chicles y cacas de perro- que ese servicio era tan volátil como lo que durarían las calles limpias: "después de las elecciones no venimos más, señorita".

Es tiempo de apariciones en la prensa, de actividades políticas maratonianas, de mítines insultantes hacia el contrario y acusaciones del tipo: "yo la hice, pero tu más".

Y ellos deben pensar que somos tontos, que no sabemos que las sonrisas a cámara durarán lo mismo que los carteles electorales sin "pinturriajes" de bigotes en las caras de los primeros de las listas. Hay que aguantar unas semanas, hasta que los carteles los tire el viento o los tapen con anuncios de conciertos, hasta que se terminen las perras y no puedan seguir saliendo en canales privados las promesas de mejora, hasta que lleguen de nuevo las elecciones y todo empiece de nuevo.

En fin, seguiré disfrutando del García Sanabria porque siento que ya estuve allí, las olas del mar enturbiadas y la arena de plástico refinado me harán evocar la playa, porque quizá seguirán igual, arena y mar, la playa en soledad se quedará, y el eco de tu voz -y del canal privado Tele Cinco-, se extinguirá. Como dice -casi- la canción.

 

[Condiciones de uso | | ]

volver | subir | imprimir

 

 

 

 

Cultura

Tiempo al tiempo
Valdi García
El mono con pilas
Arón Cruz