CPPSOEC

 

Manuel Perdomo

[Miércoles, 21 de marzo de 2007]

 

 

 

 

 

Si no esperáramos nada de nadie no habría decepciones, ni con los amigos, ni con nuestros ídolos. De igual modo, de la clase política, el fárrago de siglas que la conveniencia propicia, no nos llamaría la atención.

Si nada esperáramos de nuestros representantes públicos, ni de los candidatos a tal menester, no nos sentiríamos traicionados. No nos afectarían los cambalaches, las maniobras, los pactos de gobierno porqueamimeinteresa, ni no entender que votan. Mi penúltima sorpresa, anda en entender la explicación de los representantes del PP en Arrecife, los cuales votan a favor del Plan General, porque llevan cuatro años trabajando en él, no obstante, dado que no están conformes con algunas cuestiones del mismo, se quedan tan anchos aclarando que presentarán alegaciones. Espero de ellos cordura, como de todos los demás, y es por eso por lo que me decepcionan. ¿Será porque el pacto firmado de cara a los comicios de mayo pasa por tragarse todo lo que le echen? De locos.

Como de Nuria Cabrera, de la que nada me atrevo a afirmar, no espero nada, puedo declarar que no me ha producido sorpresas. Para ganar tan honrosa posición a mis ojos, los primeros méritos los hizo con su catálogo de protección de Arrecife, por cierto asociado a este plan general y del que ni dios dice ni pío, los siguientes meritos rayan lo personal, y del fondo de donde la puse, no la voy a sacar. De la Alcaldesa, casi ídem, fiel a sus principios, que son los suyos.

No sé si algún voto de esos cotiza en bolsa, pero doy por seguro que de tasarse valdrían mucho dinero. Unos más que otros.

El éxito de la aprobación inicial no es despreciable, pues aunque pretendan que nos traguemos la bondad de la apertura de un periodo de alegaciones, durante el cual podremos realizar propuestas de modificación, su éxito radica en que todas, absolutamente todas las alegaciones se las podrán pasar por el forro... precisamente por estar aprobado inicialmente. De ahí las prisas, aunque desplegaran toda su energía, incluso el señor Rivero, don Paulino, convenciéndonos de que no pasaba nada grave aprobándolo inicialmente. No pasa poco, probablemente, ni los propios representantes locales del PP han calibrado la gravedad de su acto, no estando plenamente de acuerdo con lo que votaban, porque igual ni sus alegaciones prosperarán. Todo ello pensando que los que están podrían volver a tocar poder, que siempre es posible, aunque, dado lo visto, poco deseable.

De lo que me tenga merecido, ni una palabra, pero pareciéndome que muchos de mis conciudadanos, por dignos, no se merecen esto, es por lo que ando asombrado, y lo manifiesto con cara de seguir no entendiendo nada.

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