No somos nadie

 

Jaime Puig

[Miércoles, 7 de marzo de 2007]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tengo la impresión de que nosotros, los administrados, no valemos nada para ellos, los administradores. Ya me lo sospechaba pero por si me faltaba alguna prueba la reciente condena a un Consejero del Gobierno Insular me lo ha ratificado. Ahora lo sé: nos ignoran, para ellos no somos nadie, pura masa abstracta llamada a votar cada cuatro años y al carajo. Seguramente cuando esto se publique ya se habrá corregido el desajuste, por llamarlo así, pero me parece que he dejado pasar suficiente tiempo antes de mal hilvanar estas cuatro ideas que expongo. Me refiero a que, desde que se conoció la condena a Higinio Hernández como autor de un delito de acoso laboral (mobbing) a cuando esto escribo, han transcurrido treinta horas. Creo que es tiempo más que suficiente para que se produjera una reacción Institucional que a mediodía del miércoles no se había producido.

Fue el martes por la mañana cuando se desveló públicamente (lo hizo Canarias7) que el consejero de Agricultura del Cabildo de Lanzarote, Higinio Hernández, había sido condenado por el Juzgado de lo Social número 1 al pago de una multa de 18.000 euros por un delito de acoso laboral. Y el Cabildo no se pronuncia. Tampoco el partido al que pertenece Higinio, que es Coalición Canaria. A mí, sinceramente, que el partido no hable me la trae al pairo. Allá sus militantes. Pero el Cabildo es otra cosa. Ha de ser otra cosa.

¿No tenemos derecho los administrados a saber qué dice nuestro Gobierno sobre la condena a uno de sus miembros?¿Lo ratifican en el cargo?¿Lo cesan?¿Lo cesan cautelarmente?¿Le dan el Cangrejo de Oro y lo proponen para los Premios Canarias al Acoso Laboral? Igual soy un pobre imbécil, pero no quiero que el Cabildo me lo haga parecer. Me niego. Exijo que, como institución, el Gobierno que nos gobierna me diga qué ha pasado con uno de los que me administran y al que, con mis impuestos, contribuyo a que se le pague un sueldo.

Pero callan. Guardan silencio como institución. Y eso no es lo peor. Con ser ignominioso el chitón oficial, más llamativo resulta escuchar al Vicepresidente del Cabildo, Mario Pérez, decir que no hay nada que decir. Que como no es una sentencia firme el Cabildo no se pronuncia. ¿Y eso? ¿No reconoce el Cabildo los Juzgados de Primera Instancia? ¿No tienen valor esas sentencias de estos pobrecitos juecitos y juecitas del flamante edificio de la Medular ? ¿El Cabildo en qué justicia cree, en la Divina, en la del Supremo, en la del Constitucional o en la de no me fastidies ahora que viene una campaña electoral?

Allá ustedes si permiten que nuestro Cabildo les trate como imbéciles. Yo, aún sin negar que lo fuere, insisto, no pienso dejar que ellos lo evidencien. Ya me basto solito. Así que me quedo con las ganas de que mi Gobierno me cuente su opinión sobre lo acontecido. Da igual. Ya sé qué ha pasado. No es otra cosa que el Juzgado de lo Social número 1 de los de Arrecife ha condenado a un consejero de la Primera Corporación de la isla por acoso laboral. Y que a ellos, los administradores, les da igual. Y que nosotros, los administrados, no somos nadie.

 

[Condiciones de uso |]

volver | subir | imprimir

 

Opinión

Viento
Antonio Lorenzo
Energía limpia, energía renovada
Ylenia Calzado
El veterinario
Mario Alberto Perdomo
La espina de la rosa
Lavive Hernández
La batalla por Arrecife
Manuel Riveiro
Todos los nombres
Carlos Espino
La concentración
Mario Alberto Perdomo
Lo que realmente Al Gore quiso decir
Fran Pérez

 

 

Cartas al director

Una Ley para recordarlos a todos y todas
Ramón  González