Orín

 

Manuel Perdomo

[Martes, 27 de febrero de 2007]

 

 

 

 

 

 

 

 

No es el nombre de ningún pueblo de la Amazonia, sino el tributo que el equipo de gobierno del Ayuntamiento de Arrecife, brinda a la ciudadanía que vive donde vive, que lo de meadas queda poco literario.

A vueltas con el Carnaval, tuve a bien retirarme a una distancia prudente de esta ciudad durante la celebración de las fiestas. He obtenido, posteriormente, puntual información por boca de terceros sobre lo que la alcaldesa denomina como un éxito (seguramente sin precedentes). Sé cuántos no han pegado ojo en las noches de bulla, y cuántos, como yo, han huido, y puedo imaginar los litros de orín que de forma discriminada, ellos y ellas, que burras también las hay, han largado en zaguanes y accesos a comercios, devenidos en lugares de alivio a sus excesos etílicos, además de en las propias calles.

Ante apelar a la tradición como una imposibilidad para el traslado, se me ocurre recordar que más tradición ha habido en los carnavales en el parque nuevo, y ni se les pasa por la cabeza recuperarlos. Acaso un hotel en las inmediaciones, con un parque rehabilitado por los mismos del hotel, ha sido motivo para que la alcaldesa haya accedido a no proponer esa convocatoria. Es decir, ella sabe donde se alinea.

Un espacio público ajardinado como el parque nuevo, con varios accesos al aparcamiento difíciles de controlar, más el césped, las maderas, los accesos al mar, el inmediato hotel, el acceso al Islote de Fermina... Por ahí no pasa, pero si lo puede hacer por encima de cientos de vecinos, en medio de la ciudad. O sea que si la cochambre de aparcamiento del Almacén al que ninguno de los que han gobernado ha tenido los arrestos de dar el tratamiento que el espacio merece, fuera intervenido, a lo mejor la vecindad podría aspirar a la anhelada compatibilidad del sueño y las fiestas, porque estas se irían a un lugar más adecuado. Eso, y recuperar para la ciudadanía un lugar de encuentro que dote, al tiempo, de calidad este espacio urbano.

En resumen, el traslado de un carnaval es posible porque ya lo hicieron quitándolo del parque nuevo, lugar en el que todos estaríamos de acuerdo que no tiene condiciones para el disparate que se vive esas noches. ¿Por qué ahí no y en el resto sí? Pues una respuesta sería la del escaso aprecio que doña María Isabel Déniz muestra por esta ciudad, su nulo interés en la población que habita en estas calles, y su mirada cargada de prejuicios. De los que por aquí viven puede que entienda que no son sus votantes, y del modo en que va, dudo mucho que ni de ella ni de Coalición Canaria, partido al que va a joder vivo con ese empeño de ponerse tan bruta. Y bruta se pone la concejala de festejos.

Sabemos, porque así ha sido con el parque nuevo, que la construcción de la plaza supondría el traslado del carnaval. No quieren trasladar el Carnaval, pues nos aguantamos esta basura mientras estos gobiernen. Pues yo empiezo la campaña pidiendo que el voto de Coalición en Arrecife se lo den a otros, que estos ya sabemos de qué van y donde ponen sus prioridades, y si no, no haberlas fichado.

Yo, ¿qué más quieren que les diga?, a riesgo de pecar de excesivamente escatológico, esperaría que les meen litros y litros en las puertas de sus casas durante cuatro noches completas, al tiempo que se le dan sartenazos en la cabecera de sus camas, y parar, y cuando creamos que van a coger el sueño, seguir dándole batacazos. ¿A que jode sólo pensarlo?

Esa, si mayo no lo remedia, es también mi alcaldesa, y como alguien ya dijo, la trato como a mi me trata.

volver | subir | imprimir

 

Opinión

Mucho, mucho ruido
Ylenia Calzado
¿Votamos?
Marina Leonor Arencibia
Callejeros en Arrecife
Fran Pérez
Orín
Manuel Perdomo
El desprecio por sistema
Carlos Espino
Yo, Seat ¿y tú?
Mare Cabrera
Pérdidas escandalosas
Mario Alberto Perdomo
El Al Gore del Petróleo
Juan Jesús Bermúdez
Paz en la tierra (pre electoral)
Jaime Puig
Fractura social
Orlando Umpiérrez