MIS LIBROS Y OTROS APUNTES

 

Escribir y opinar

 

Ylenia Calzado

[Jueves, 22 de febrero de 2007]

 

 

 

 

 

Paisaje vigilado,1997. Leoncio Villanueva (Perú).

"No hablar nunca de uno es la forma más distinguida de ser un hipócrita" Friedrich Nietzsche.

"El sentido de la intimidad no reside en lo que uno confiesa que ha vivido, sino justamente en el hecho de que, aunque lo confiese, sólo uno pudo vivirlo" Juanan Urkijo.

Leí un artículo en este periódico digital en el que unos informan, muchos opinan y otros comentan, unas palabras que Manuel Perdomo escribía. Intentaba explicar por qué no quería que el espacio de comentarios estuviera abierto cuando él opinara. Eso es. Con dos cojones.

También mi compañera Mare Cabrera, escribió sobre las distintas frases célebres que tienen cabida en los periódicos digitales, citando literalmente algunas de las gracias de estos seres anónimos con ansia de publicar. O eso creo. En fin. De debate de anónimos va el rollo.

Yo no voy a pedir que deshabiliten cualquier tipo de comentario que se produzca en las diarreas mentales, según un comentarista, que realizo. Pero que parte de seres que tienen algunos cromosomas parecidos a los míos, entren en estos terrenos tan pantanosos, sin habernos visto el jocico en la vida, me parece de pena, y de gente de Coalición Canaria. Sobre todo porque como diría José Carlos Rojas, chaquetero de profesión, estamos en la era de la comunicación. Yo pongo mi correo al final de todo lo que defeca mi mente, y en el listín de telefónica, junto con todas las zapaterías habidas y por haber, se encuentra mi número de teléfono.

Me quedé blanca al saber de mi vida por medio de estos comentarios, y a la vez sentí alegría de saber que hay gente de mi familia que sin conocerme me sigue, como yo a Carmen Martínez Bordiú. Bueno, sí, también me descojoné. Pero siempre he dicho que cuando algo me sorprende, para bien o para mal, me río.

Me piden que rectifique. Y antes de hacerlo me tomo dos segundos para seguir carcajeando. Vale. Ya está. Rectifico.

Primero: Me exigen almas cándidas que me quieren, que no escriba en primera persona, ni mucho menos que hable de lo que me concierne. Ni que novelee lo que siento. Que me expongo mucho, y que cojeo de un pie y de los dos brazos. Vale, pero eso no me hace una persona menos válida.

Segundo: El título que le pongo a lo que escribo es MIS LIBROS Y OTROS APUNTES en negrita. Con lo que dejo claro el posesivo mi, de mío. No tuyo. Lo tomo como un espacio perfecto donde practicar la escritura automática. Lo natural, ¿entiendes?

Tercero: Tengo la suerte que lo que mi mente suelta a modo de diarrea según este comentarista que me late el pálpito que tiene que hacer su vida cerca de un volcán, por el ardor, sea publicado en este medio. Y nunca he dado las gracias. Gracias. Y lo hago porque tengo la oportunidad de escribir sobre lo que me apetezca. Siendo únicamente yo, la responsable de mi pensamiento y la encargada de abrir las cartas y recibir a la policía judicial si fuera necesario. Es decir, tengo mi propia editorial imaginaria. Y sigo unas pautas. Aunque no existan actas que las avalen.

Cuarto: Yo soy del equipo de los blancos. Pero también leo a los rosados y a los desteñidos. Y los admiro, pues se exponen. Quieren algo y luchan por hacerlo saber. Para mí ese gesto ya me sirve para apreciar su pensamiento. Aunque hayan risas y todo eso.

Quinto: Me la pela. Me la pela. Me la pela. Esto es de Estopa.

Sexto: Opinar y escribir, no creo que sean la misma cosa. Mucho menos comentar. Pero si hay que decirlo desde el principio.pues mejor empezar con el libro gordo de Petete. Es fácil de leer porque hay ilustraciones.

Séptimo y último: Pienso seguir haciendo lo que me da la gana, como lo hice ayer, como lo hago hoy, y sin duda, como lo que tengo apuntado en la agenda para hacer mañana.

Primer Otro Sí Digo: Suplico al juzgado que sea benevolente a la hora de poner en una balanza lo que cada uno piensa. Pues estamos en una isla donde tres o cuatro tienen el monopolio de las ideas, aunque me huelo que muchos son unineuronales, y damos poca cabida a aquél que es nuevo y no se lava con perlán porque contamina mucho.

Suplico al Juzgado que tenga en cuenta estas letras y que quede claro que muchos ya se han retirado a escribir lo que les sale de los cojones, y otros, lo van a seguir haciendo, aunque sufran, comentes tú o no.

Posdata: Ya está bien de tocar los ovarios con alusiones a las familias de todo el mundo. A sus relaciones íntimas, y sobre todo lo que es personal e intransferible. Dolce Vita son los sábados por la tarde, y a veces en Canal 9 ponen el programa de Laura. Para desaforarse. Otros deberían practicar más la paja mental.

 

[Condiciones de uso |]

volver | subir | imprimir

 

Opinión

Las cuentas del Puerto
Mario Alberto Perdomo
Paz en la tierra (pre electoral)
Jaime Puig
Fractura social
Orlando Umpiérrez
Escribir y opinar
Ylenia Calzado
Mi viaje
Valdi García