URBANISMO

La historia del suelo que va a costar 20 millones a los vecinos de Arrecife

Saúl García 3 COMENTARIOS 09/02/2017 - 07:27

El solar va a costar veinte millones de euros de dinero público más los intereses. El último intento del Ayuntamiento ha sido el de presentar un incidente de nulidad con pocas opciones de prosperar. Se trata de la parcela frente a Ginory. Se la conoce así aunque no tenga relación con el bar, y se ha convertido en uno de los mayores aparcamientos de la ciudad… y el mayor riesgo para las arcas públicas si no se llega a un acuerdo y hay que pagar la sentencia.

En 2003 el Tribunal Supremo dijo que la parcela era suelo urbano. Muchos años antes, en los años ochenta, el Ayuntamiento la había ocupado por la vía de hecho para hacer el paseo del Charco de San Ginés. El Ayuntamiento no expropió, no compensó y en 2011 tampoco recurrió el valor, los veinte millones, que dictaminó el Jurado de expropiación.

La defensa del Ayuntamiento, durante muchos años, nunca discutió la propiedad ni los metros de la parcela. Un informe pericial que acompañó a uno de los múltiples pleitos sobre esa pieza determina que el suelo por el que habría que pagar no sería de 10.754 metros, sino de 5.799 y que la parcela, efectivamente, no está en dominio público marítimo terrestre, según afirmó la Dirección General de Costas, pero sí se ubica parcialmente en zona de servidumbre de protección y totalmente en servidumbre de tránsito marítimo terrestre.

El suelo está en el triángulo formado entre la calle Juan de Quesada, el paseo del Charco de San Ginés y la carretera de acceso a Puerto Naos, aunque una parte de él corresponde a la porción de terreno que queda dentro del Charco y que aloja barcos varados. Ese espacio mide 10.628 metros cuadrados, divididos en tres fincas registrales, que en realidad son dos, porque dos de ellas tienen los mismos linderos y la misma superficie. La tercera, de 4.385 metros, pertenece a la Autoridad Portuaria de Las Palmas y está desafectada de uso portuario. Es susceptible de venta, por tanto, y es sobre la que se hizo un parque infantil y una carretera para que las guaguas turísticas dieran la vuelta. También hay un contenedor que hace las veces de oficina de turismo y muchos coches aparcados en un suelo que hasta hace cuatro décadas era mar y se llamaba la Playa de los pobres.

La parcela nació de dos fincas que no estaban colindantes y tiene casi la mitad de su superficie por detrás del muro del Charco 

La otra finca, la que vale veinte millones, alojó la Fábrica de salazón de Las Nieves, que perteneció a Antonio Medina Mesa y la vendió en 1977 a la sociedad Litos Canarias, sus actuales propietarios. La parcela se originó en 1952 de la unión de dos fincas que no eran colindantes, según el informe: una estaba junto al mar en ese lugar y la otra estaba en la calle Jacinto Borges. Tan extraño como la unión de dos parcelas que no están juntas es que, medio siglo después de la unificación, la finca de la calle Jacinto Borges sigue viva.

El Registro de la propiedad describe una de ellas así: “Rústica con casa anexa en el término municipal de Arrecife, donde llaman Playa de los pobres, con extensión de una hectárea (…) de pésima calidad que linda al Norte y Poniente con carretera que conduce a Puerto Naos y por el Este y Sur con riberas del mar”. De la otra dice: “Tierra rústica o una suerte de tierra de pésima calidad y fondo de cabida seis celemines, situada en este pueblo donde llaman Playa de los pobres”.

Lo que dice el informe pericial es que esa finca pasó a tener 5.345 metros porque su superficie se redujo en 4.466 metros por las obras de construcción en los años ochenta del Paseo del Charco, y que ese suelo, al otro lado del muro, ha pasado a ser propiedad del Estado si se aplica el artículo 4 de la Ley de Costas que dice que pertenecen al dominio público marítimo-terrestre estatal los terrenos ganados al mar como consecuencia directa o indirecta de obras, y los desecados en su ribera, o los terrenos cuya superficie sea invadida por el mar por causas distintas, entre otros motivos.

Los propietarios del solar frente al bar Ginory son los diez hijos de Antonio Arrechea y Aurora Fúster

Pero esto es papel mojado porque la sentencia no contempló esta circunstancia y dice que hay que pagar por más de 10.000 metros de suelo urbano. Litos Canarias fue liquidada en 2009. Esta empresa participaba de un grupo inmobiliario que hizo diversas promociones en el Archipiélago, fundamentalmente en Las Palmas de Gran Canaria, como la urbanización Casablanca, y también en Tenerife, y que compró la parcela de Arrecife en 1977 para hacer una promoción de viviendas que nunca desarrolló.

El administrador de esa sociedad era Antonio Arrechea Goyeneche, ingeniero industrial por el Instituto Católico de Artes e Industrias (ICAI), compañero de promoción de Luis Martínez de Irujo, Duque consorte de Alba. Arrechea participó como ingeniero en la remodelación del Palacio de Liria. Se casó en 1951 en Los Jerónimos con Aurora Fúster Conrado, que es quien ha pleiteado contra el Ayuntamiento, y que falleció hace unos meses. Su boda apareció en los ecos de sociedad del ABC. Aurora Fúster, de Pamplona, estaba emparentada con los marquesados de Llanera y de Fuensanta. Tuvo diez hijos, que son los herederos.

Historia de la finca


Foto de 1961. La línea marca el actual paseo del Charco. En el islote se encontraba la Fábrica de Las Nieves. 


Delimitación de la parcela objeto del litigio que habría perdido el suelo que queda dentro del Charco de San Ginés, según el informe pericial.

3 Comentarios

Esta finca estaba rodeada por un muro que solo tenía un portón, al lado donde posteriormente se construyeran las dos viviendas allí existente desde finales de los años 60. Cuando se agruparon las fincas pudo haber una confusión con la calle Jacinto Borges, que anteriormente se denominaba, Camino de Portonao.
en esta isla al final los errores del registro ,los pagamos los ciudadanos, y no es el único...se deberían investigar muchas cosas, que quizas no sean realmente "errores",sino corruptelas de mala fe
en esta isla al final los errores del registro ,los pagamos los ciudadanos, y no es el único...se deberían investigar muchas cosas, que quizas no sean realmente "errores",sino corruptelas de mala fe

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