Jaime Puig
[Lunes, 23 de enero de 2012]
El caso de la residencia Sol de Otoño ha puesto de manifiesto tres cosas: la primera, que en Lanzarote no estamos preparados para atender a nuestros mayores; la segunda, que hay quien no tiene escrúpulos en hacer negocio con los más necesitados de atención; y la tercera que el ser humano tiende a dar casi todo por bueno con tal de quitarnos un problema de encima...
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