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La multinacional Repsol-Ypf reconoce en el documento sobre la “protección del medio ambiente en la perforación de sondeos exploratorios marinos” remitido al Ministerio de Industria para que le autoricen prospecciones petrolíferas frente a Lanzarote y Fuerteventura un amplio listado de riesgos en las perforaciones.
En el borrador de real decreto enviado por el Ministerio de Industria y Energía a los cabildos de Lanzarote y Fuerteventura se introduce una referencia a “las medidas de protección medioambiental” para tratar de salvar la sentencia del Tribunal Supremo de 2004 que anuló los permisos por carecer de una evaluación de los posibles impactos.
El ministerio se limita a añadir al expediente dos documentos genéricos enviados por Repsol-Ypf en mayo de 2004 –dos meses después de la sentencia- sobre las medidas a adoptar en las operaciones de adquisición de sísmica –una especie de radiografía del subsuelo marino- y en la perforación de sondeos exploratorios en alta mar.
Ambos documentos son meros protocolos de actuación de la compañía petrolera para este tipo de operaciones, pero no abordan de forma específica las prospecciones petrolíferas en aguas próximas a Lanzarote y Fuerteventura.
En cualquier caso, Repsol-Ypf reconoce un amplio listado de “impactos potenciales de la perforación de sondeos marinos”, entre los que se encuentran “vertidos de lodos de perforación” y “posibles derrames de combustible y aceites de las unidades de perforación y apoyo”.
También cita “posibles derrames de petróleo” y “escapes de gas durante las eventuales pruebas de producción”. Lo más relevante es que admite en el documento sobre impactos de las perforaciones de pozos exploratorios “posibles erupciones de petróleo y gas” y “posibles derrames de sustancias peligrosas”.
Calidad del agua
En cuanto a la “calidad del agua”, la compañía petrolera reconoce que el “área de operación podría verse también afectada por derrames accidentales de hidrocarburos líquidos”.
El origen podría ser “el combustible usado en la plataforma de perforación y los buques de apoyo”, o bien las “erupciones no controladas de petróleo procedentes del interior del sondeo”.
“Para evitar estos posibles incidentes”, señala Repsol-Ypf, una de las medidas que se prevé adoptar es “establecer una zona de exclusión de dos kilómetros alrededor del área del sondeo”.
Contingencias
Repsol-Ypf apunta que “la experiencia acumulada por la industria muestra que los incidentes medioambientales más significativos” pueden darse “durante la perforación de un sondeo”.
Estos impactos estarían relacionados con” el “derrame de combustible de la unidad de perforación” y “posibles erupciones incontroladas de petróleo procedente del interior” del pozo.
“La consecuencia directa de estos dos riesgos sería la contaminación del mar en el área de operaciones”, por lo que es “fundamental” establecer un “plan de contingencias medioambientales”, especifica.
Probabilidades
Sin precisar cómo llega a sus conclusiones, Repsol-Ypf considera que existe una probabilidad “media” de “pequeños escapes de origen diverso” en la perforación de los pozos, y “media” o “baja” de vertidos por “abastecimiento de combustible”. En ambos casos entiende que el impacto sería “insignificante”.
En cambio, señala que sí producirían impactos medios o graves la “erupción incontrolada del pozo” o la “colisión con la unidad de perforación o los barcos de apoyo”. En los dos supuestos subraya que la probabilidad sería “muy baja”.
La multinacional petrolera remite a un plan de contingencia medioambiental, que no ha presentado, “las instrucciones precisas para acometer la lucha contra la contaminación de la manera más segura, rápida y eficaz posible, dando prioridad absoluta a la vida de las personas presentes en el área afectada”, sin precisar nada más.
Más detalles
DECRETO. En el borrador de real decreto se señala que “para la autorización de cada trabajo específico” debe presentarse un estudio medioambiental y un plan con las “medidas preventivas y correctivas” de impactos.
POZOS. Mientras la autorización de 2001 anulada por la Justicia establecía dos pozos exploratorios como máximo, ahora se da vía libre a perforar “al menos dos pozos exploratorios de 3.500 metros de profundidad”.
LIBERTAD. El sentido de la nueva autorización que prepara el ministro José Manuel Soria da libertad a la compañía petrolera para llevar a cabo los pozos que quiera. La única regla es que debe invertir como mínimo 20 millones.
redaccion@diariodelanzarote.com
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