El Cabildo de Lanzarote ha solicitado este viernes a la Audiencia de Cuentas de Canarias una auditoría económica de los Centros de Arte, Cultura y Turismo desde el año 2004, cuando comenzaron a gestionarse como ente autónomo de la Corporación insular, primero como sociedad anónima -en 2004- y luego como ente público empresarial local -desde 2005-.
El consejero delegado de los Centros, Carlos Espino, se desplazó este viernes por la mañana a Santa Cruz de Tenerife para dar registro a la solicitud de fiscalización de las cuentas correspondientes a los ejercicios 2004 al 2007.
También se ha ampliado la petición al balance provisional de 2008, pendiente de la aprobación del consejo de administración del ente público empresarial local (Epel) y de su ratificación por el Pleno del Cabildo.
“Como entidad perteneciente a la primera Corporación insular, los Centros están sometidos anualmente al control externo de su gestión contable, económica y financiera”, recordó el Cabildo este viernes.
Sin embargo, Espino ha considerado “de interés” solicitar un repaso “más exhaustivo de la contabilidad” de los Centros Turísticos, lo que ha calificado como una “iniciativa sin precedentes en el sector público de la comunidad autónoma”.
"Esta auditoría permitirá atajar dudas acerca de los resultados de la gestión realizada en los Centros Turísticos desde la entrada en vigor del ente público empresarial local”, señaló Espino.
El consejero añadió que “el informe de la Audiencia de Cuentas de Canarias nos ofrece todas las garantías de independencia y rigor, por lo que sus conclusiones serán suficientes para despejar cualquier sospecha de incorrección que de forma intencionada y partidaria se haya querido lanzar a la opinión pública”.
De esta manera, la Audiencia de Cuentas evaluará las etapas tando de Pedro San Ginés (CC) al frente de los Centros Turísticos, hasta mediados de 2007, y de Carlos Espino (PSOE), desde junio de 2007 hasta la actualidad.
“Campaña de descrédito”
En la solicitud registrada en la Audiencia de Cuentas, Espino pide la auditoría “con el fin de que sea ratificado el sometimiento de la actividad o gestión económica, financiera y contable del ente público a los principios de legalidad, eficacia y economía”.
“Esta solicitud de fiscalización extraordinaria viene motivada”, añade, “por la campaña de descrédito y acusaciones infundadas a que ha sido sometida esta empresa pública, en la figura de su consejero”.
En esa línea, sostiene que “estos ataques de carácter personal repercuten directamente en la valoración que de la empresa pública realizan sus propios empleados, sus proveedores, las entidades de crédito con la que se relaciona o pudiera relacionarse y la ciudadanía en general”.
Unas razones por las que, según Espino, se hace “imprescindible una fiscalización externa del ente público que deje patente la corrección de la gestión”.
“Como responsable público entiendo y asumo la crítica política, por injusta, infundada o directamente falsa que resulte”, señala Espino, quien sin embargo destaca: “como responsable de una empresa pública, no puedo permitir que estas críticas siembren la duda sobre la corrección del funcionamiento de la misma, puesto que perjudica no sólo la imagen de la entidad, sino la de sus propios directivos y técnicos”.
Para saber más:
- Solicitud de auditoría económica a la Audiencia de Cuentas
- Auditoría de los Centros Turísticos de KPMG
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