
El numero de un móvil fue la clave para llegar a los presuntos asesinos del ingeniero canario Manuel Leandro Reguillo en la ciudad de Tarudant, en la provincia de Agadir, al sur de Marruecos, según aporta el periódico 'Assabah' en su edición de este martes. La gendarmería marroquí detuvo ayer a dos personas jóvenes, una de ellas menor de edad, como presuntos autores de la muerte del trabajador del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC).
El joven fue asesinado el viernes 4 de abril a mediodía y desde el principio la gendarmería que se encargó de la investigación tuvo muy claro que se trataba de un crimen por motivos de robo.
Al principio, los investigadores de la gendarmería, un cuerpo semejante a la guardia civil española, captaron a un testigo que vio a los dos supuestos asesinos saliendo de la casa del ingeniero. Luego, esbozaron una foto robot y resultó ser que la misma era muy parecida a la de un un joven que conocía a la víctima.
A partir de ahí, la búsqueda de los autores se convirtió en una tarea fácil, ya que los gendarmes empezaron a investigar los números de teléfono que estaban en el móvil de la víctima, y al final dieron con el de uno de los asesinos y, después, con el otro. Los dos acabaron detenidos en la noche del domingo pasado.
Los dos presuntos asesinos reconocieron que el móvil del crimen fue el robo, ya que querían robar algunos objetos de valor y el dinero. Parece que conocían perfectamente a la víctima y quizá frecuentaban su casa, y por eso el número de teléfono estaba en el móvil de ingeniero.
Leandro Reguillo era ingeniero especializado en energías renovables del ITC y trabajaba en un proyecto de cooperación con Marruecos, consistente en la desalinización del agua para la costa de Tiznit.
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