CRÍTICA DE CINE

'Despierto': Supera la prueba

Cuando uno va al cine a ver una película como “Despierto”, lo hace con miedo, consciente de que puede gastarse el dinerito y dos horas de su tiempo en un bodrio. Pero en este caso, se trata de un filme entretenido, que afortunadamente sorprende porque tiene todas las papeletas para ser mediocre y, aunque no es bueno, cumple con su cometido. Además, ver a Hayden Christensen en pantalla grande es un placer que no se debería negar a nadie.

La condesa Olenska
[Viernes, 11 de abril de 2008] [09.10]

Su compañera de reparto, Jessica Alba, me parece que está totalmente sobrevalorada, sobre todo en lo que a sus atributos físicos se refiere. Es considerada una de las actrices más sexys del mundo, cuando afortunadamente hay muchas como ella, y como actriz... Pues no hay nada que decir, porque no es ni buena ni mala. Simplemente, no es.

Además, Alba tiene la mala suerte de interpretar a la novia de Clayton, Samantha, que es tan ñoña y pesada que dan ganas de matarla. Vale que estés enamorada de un tío forrado, joven y guapísimo, pero no tienes que ser tan cursi. Debería estar prohibido por ley.

“Despierto” juega además con la baza del pánico que sienten muchos a los hospitales, y más aún a las operaciones, y mucho más aún a los trasplantes. Y cuando vean cómo es la operación y lo que le pasa al bello Clayton, pues comprenderán que es más agobiante aún. De hecho, las frases con las que comienza la película ya le dejan a uno medio temblando y deseando que si eso tiene que pasar, que les pase a otros...

Si uno elige “Despierto” como película de sobremesa, no perderá nada en su apuesta. Tal y como está el panorama cinematográfico actual, que da bastante pena -y más por estos lares-, ya es bastante que consiga entretener. Tristemente, uno ya se conforma con poco. Además, “Despierto” tiene el aliciente de ver a Hayden Christensen, que es mucho aliciente. Y a Lena Olin, una mamá pureta de buen ver. Y sí, vale, también está Jessica Alba.

Disfrútenla. Y no tengan miedo a pasar por el quirófano. Seguro que la realidad no se parece a la ficción. Al menos, no tanto.

Los toques surrealistas de Despierto

Lena Olin diciendo: “Tuve a Clayton cuando era muy joven; somos casi como hermanos”. Demasiado. No sé cómo tuvieron el valor de añadir esta frase en el guión ni como ella se prestó a decirla. Pero eso sí, humor no les faltó a ninguno de los dos.

El travesti que está en la sala de espera del hospital, todo pintado y sorprendentemente fuera de lugar, aunque eso sí, en un gracioso primer plano.

La escena del quirófano ya se representó hace años en uno de los episodios de “Alfred Hitchcock presenta”. Pero no era un trasplante, sino una autopsia. Sin anestesia, claro...

Un par de preguntas sin respuesta: ¿Por qué un médico tiene una cámara de fotos del año 20 que no puede valer más de dos euros en cualquier mercadillo? Y ¿por qué visten a Hayden Christensen como un viejo?

El doblaje de Jessica Alba es pésimo y tiene bastante culpa del odio que el espectador siente hacia su personaje.

Sobraba la explicación del padre-vestido-de-papá-noel que se cayó por las escaleras y murió. Es la parte más telefilmera de la película.

Ficha comentada

Año: 2007

Duración: 84 min.

País: Estados Unidos

Director y guionista: Joby Harold

Reparto

Hayden Christensen: Clayton Beresford, el protagonista al que Jessica Alba le ha robado su débil corazón…

Lo conocerán por... Hace poco hablé de él cuando realicé la crítica de la muy mediocre película “Jumper”, así que no les aburriré de nuevo con su currículum. Sólo recordaré, para aquellos locos que lo hayan olvidado, que fue el bello y oscuro Anakin Skywalker en la segunda y tercera parte de “Star Wars”. Una travesía hacia la maldad que para muchos quedará siempre en sus ojos, que tienen un deje maligno y turbador.

Jessica Alba: Samantha, la ñoña novia de Clayton a la que dan ganas de retorcer el pescuezo.

La conocerán por... Ser una de las actrices más sobrevaloradas de Hollywood, sexualmente hablando. Incluso se llegó a decir que su cuerpo era perfecto científicamente hablando. Vale, está buena. Eso nadie lo discute. Pero ya está. Como ella hay 500 y, créanme, de buena actriz no tiene nada. Es lineal, plana. Como muchas otras. Y se acabó. En cuanto a sus películas, sólo se salva -aunque mucho, eso sí- “Sin City”, donde su baile quitó con razón la respiración a más de uno. El honesto, tierno y duro Hartigan lo tuvo difícil para luchar contra la tentación que representaba Nancy, esa niña a la que salvó de un asqueroso violador de niños y por la que dio su vida. Qué gran película. Muy bella visualmente y con unos personajes fascinantes. Una suerte para Jessica Alba haber participado en ella. También tiene la suerte, esta vez la peor de todas, de haber sido Sue Storm, la mujer invisible en “Los 4 fantásticos”, que de fantásticos no tenían nada. Eran simplemente los tristes protagonistas de un bodrio de película sobre cuatro superhéroes que sólo eran los primeros a la hora de aburrir al respetable. Y aún tuvieron el valor de hacer una segunda parte. “Qué fantástico”.

Terrence Howard: Jack Harper, el médico de Clayton, en el que éste confía a pesar de que lleva ya cuatro condenas por negligencia. ¿¿¡¡??!!

Lo conocerán por... Ser el policía desequilibrado que ayudaba a la loca de Jodie Foster en “La extraña que habita en ti”, un horror de película surrealista, una oda a la violencia patrocinada por la policía de Nueva York. Desde que apareció en la sobrevalorada, aburrida y poco original “Crash”, donde era un negro bien situado pero humillado por un Matt Dillon racista, no ha parado de trabajar. Y eso que antes había aparecido en “Glitter”, con la rolliza y tarada Mariah Carey como protagonista.

Lena Olin: Lilith Beresford, la madre de Clayton, con el que es muy protectora, demasiado incluso, aunque eso sí, muy muy lista.

La conocerán por... Ya tiene edad para conocerla por un montón de cosas, aunque la verdad es que la carrera de Lena Olin no es como para tirar cohetes. Se conserva muy bien y ése parece ser por ahora su principal mérito. Lena apareció en la pésima “La reina de los condenados”, ese horror de adaptación del libro de Anne Rice que formaba parte de las Crónicas Vampíricas, que comenzaba con la maravillosa “Entrevista con el vampiro”, seguía con la genial “Lestat, el vampiro” y tenía como tercera pata a “La reina de los condenados”, donde la historia ya empezaba a flojear pero que aún se mantenía. Sin embargo, esta película convirtió al libro en algo patético, más parecido a “Blade” que a los elegantes y sensuales Louis, Lestat, Claudia, Armand y compañía. Lena Olin también se enamoraba del maníaco depresivo de Richard Gere en “Mr. Jones”, en la que la canción de Counting Crows es sin duda lo que más vale de toda la película. También encandilaba a otro guapo madurito -mucho más guapo que Gere- en “Habana”, donde Robert Reford caía en sus redes en medio de la revolución. Dirigida por Sydney Pollack, en este filme participaba también Raúl Julía, un actor que se murió demasiado joven -a los 54 años de un ataque al corazón- y que tenía un carácter y un físico muy especial que dio, y hubiera seguido dando, mucho juego.

 

 

 

 

redaccion@diariodelanzarote.com

 

[Condiciones de uso | | ]

volver | subir | imprimir

 

Opinión

¿Desorientados?, pues a coger el Norte
Manuel N. González
El mensaje
Mario Alberto Perdomo
Agua para Lanzarote
Antonio Lorenzo
López Aguilar: Derecho a sospechar
Pedro San Ginés

 

 

Cartas al director

Una bola de nieve...
Ramón Pérez Hernández

 

 

Cultura

Incertidumbre
Ylenia Calzado

 

 

Hábitat mundi

La impregnación en los discursos oenegeístas...
Dídac P. Lagarriga
La batalla de Cuito Canavale
José Steinsleger