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Lugar donde fue encontrado el cadáver. |
El Juzgado de Instrucción número 4 de Arrecife ha concluido la investigación por la muerte de la joven Yazmina Arrocha y ha determinado en un auto que existen “indicios bastantes” para concluir que el autor del crimen fue el militar Diego Gómez Poveda, que se suicidó el 5 de mayo, después de que se encontrase el cadáver de la joven. Un amigo de Gómez Poveda supo desde el primer momento que había cometido el crimen.
La jueza ha dictado un auto, de fecha 13 de marzo, que aclara los detalles relativos a la muerte de Yazmina Arrocha, vecina de Arrecife que perdió la vida a los 22 años a manos de Diego Gómez Poveda el 1 de mayo del año pasado.
Según las conclusiones de la investigación, ambos se conocían desde hace años, cuando Yazmina era aún una adolescente. Al parecer, en “el mes de abril” de 2007 se volvieron a encontrar.
“Desde la segunda semana del mes de abril”, indica el auto judicial, ha quedado acreditada una “extensa comunicación telefónica entre ambos”, “muy especialmente” a través de mensajes de texto.
La propia Yazmina “relató a algún allegado suyo” que “se había encontrado con un viejo conocido militar que al parecer estaba pasando por una mala situación en su matrimonio, y se habían visto en varias ocasiones”, se subraya en el auto, en el que se explica que “existen indicios” suficientes para “concluir” que ambos comenzaron “una relación afectiva”.
Premeditación
“Por motivos desconocidos”, destaca el auto judicial, Diego Gómez Poveda “decidió acabar con la vida de la joven”. “Así se desprende de las declaraciones de los compañeros del militar”, que manifestaron que el autor del crimen les preguntó “días antes” de ocurrir los hechos “cómo se podía deshacer de un cuerpo”.
El martes 1 de mayo, y con “esa idea insistente de acabar con la vida de la joven”, el militar quedó con Yazmina “en torno a las 17.00 horas” y “la llevó en su vehículo”, un Peugeot 106 de color blanco con matrícula GC-6056-BX, “a la zona del cementerio de Arrecife”, donde cometió el crimen.
La autopsia reveló que la joven, madre de un niño de tres años, falleció por un “traumatismo craneoencefálico múltiple”. El militar la golpeó reiteradamente en la cabeza con dos objetos contundentes y “enterró el cuerpo” de Yazmina “cubriéndolo con tierra”.
El cadáver de la joven fue descubierto en la mañana del sábado 5 de mayo por familiares y amigos. Estaba semienterrado en un montículo de tierra cerca del cementerio de San Román, a unos 300 metros de unas viviendas.
Casi a la misma hora en que se practicaba el levantamiento judicial del cuerpo sin vida de Yazmina, el autor de su muerte se disparaba “con su arma reglamentaria en la Base Aérea de Lanzarote”.
El Juzgado de Instrucción número 4 subraya en el auto que no hay indicio alguno en la investigación que apunte a la existencia de “ningún coautor” del crimen de Yazmina.
“Me la he cargado”
Sin embargo, lo que sí revela el auto judicial es que un “compañero” de Gómez Poveda, Eleazar José Vera Robaina, manifestó en su declaración el 14 de mayo de 2007 que el mismo día que se cometió el crimen supo que el militar había acabado con la vida de la joven.
“Me la he cargado”, le confesó Diego Gómez Poveda en conversación telefónica. Poco después de cometer el crimen, ambos quedaron, el militar recogió “a su hija en la guardería a las 18.30 horas” y “fue cuando le contó lo que había hecho y cómo con detalles”.
Entre estos detalles, que "el reloj se le había manchado de sangre pero que lo había limpiado con amoniaco". Una prueba del reloj de Gómez Poveda confirmó la presencia de ADN de dos personas. El análisis determinó que la muestra encontrada es "900 cuatrillones de veces más probable" que pertenezca al militar y a la víctima que a otras "dos personas cualesquiera de la población".
Acciones judiciales
La jueza que ha instruido el caso ha declarado “extinguida la responsabilidad penal de Diego Gómez Poveda” al haber fallecido pero en el mismo auto ha determinado que se deduzca testimonio de la declaración de Eleazar José Vera Robaina “por si su conducta pudiera ser constitutiva de infracción penal”.
El hermano de Yazmina, José Gabriel Arrocha, ha agradecido la labor tanto de la Policía Nacional como de la jueza que se ha ocupado de la causa, Aurora García, y ha señalado que emprenderán acciones legales contra el compañero de Gómez Poveda que admitió conocer el crimen desde el día en que se produjo y no lo denunció.
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