CRÍTICA DE CINE

Las hermanas Bolena: aburrido folletín rosa

Son muchos los que dicen que cuando critico una película que no me ha gustado, mis opiniones son mejores. Sin embargo, les aseguro que es realmente desalentador ver una película mediocre tras otra. Aburrido y desmotivador.

La condesa Olenska
[Viernes, 14 de marzo de 2008] [09.05]

“Las hermanas Bolena” es otra de esas películas vulgares. Ingenua como demasiadas veces, fui al cine atraída por la belleza de su trío protagonista. Pero me encontré con un burdo telefilme con pretensiones de largometraje que nunca se alcanzaron.

Es una historia de ¿amor? a tres bandas que se queda en un amago de duelo fallido entre Portman y Johansson porque Eric Bana apenas aparece. Sus escenas, desgraciadamente, son pocas. Este actor que encantó en “Munich” se convierte aquí en un mero decorado.

Su Enrique VIII es un personaje que podría haber ofrecido más pero que no da nada. Se queda en la sensación, en el bosquejo de un hombre caprichoso, poderoso y obsesionado con engendrar un hijo varón legítimo. Un hombre patético a la hora de usar su poder, que necesitaba tener todo lo que quería y que no pudo soportar que Ana Bolena le diera calabazas.

El rey humilla a Catalina de Aragón, rompe con la iglesia católica en el siglo XVI -algo que hoy, en el 2008, nadie se atreve a hacer- y se enfada con la entonces potente España por un mero polvo. Al menos, esto es lo que parece gracias a la película que, como aburrido folletín rosa que es, no alcanza a profundizar en nada más que en la relación supuestamente amorosa, haciendo con la historia lo que le da la gana. Lo que buscaba y obsesionaba por encima de todo a Enrique VIII era tener un hijo varón legítimo –pues bastardos parece ser que tenía unos cuantos- que tardó en encontrar y que encima le salió enfermizo. Fue precisamente la niña que tuvo con Ana Bolena, Isabel I, la que mantuvo uno de los reinados más largos, de 44 años. Justicia de género.

Uno de los aspectos que más llama la atención de la película es el patetismo de la familia Bolena. Empezando por el padre, un estúpido para el que se ha encontrado a un actor con cara de estúpido -lo siento, Mark Rylance-. Pobre es también la madre, una mujer sumisa que a veces patalea pero que siempre deja hacer. El hermano de las Bolena, George, no acaba de salir del armario; hoy hubiera sido feliz viviendo en Chueca. La propia María Bolena, tan dulce y tan buena, no da nada de pena. Al contrario, lo que uno quiere en el fondo es que le hagan daño, por boba. La única que podría salvarse de la quema es Ana Bolena, si su personaje estuviese mejor pensado. Pero no, no guarden la esperanza. No lo está.

La película no sólo es mediocre, sino que también es aburrida. Es un híbrido entre cine y televisión imposible de digerir. Es mucho mejor sentarse una tarde de sábado en el salón, poner Antena 3 y ver un telefilme en el que una adolescente alcohólica se pelea con toda su familia hasta que su madre coraje la saca del infierno en el que ha caído. O aquél en el que una atractiva menor de un instituto que siempre es estadounidense es seducida por su profesor de gimnasia; un desgraciado que no sabe que ella es una loca que no parará hasta destruir a su familia. Esto es mucho más divertido que “Las hermanas Bolena”. Y no cuesta cinco euros.

Detalles de las Bolena

El pelucón de Natalie Portman: Dios, qué tremendo horror. Qué mal le queda y cómo se nota que es falso. Eclipsa totalmente su actuación porque resulta difícil dejar de mirarlo. Si alguien la prefiere así en vez de rapada como en “V de Vendetta”, que vaya visitando al psicólogo. O, al menos, a un buen estilista.

Viaje astral a Japón: ¿Por qué en un momento dado parece que Natalie y Scarlett han viajado al lejano Oriente, gracias a dos kimonos que llevan puestos?

Pobre Ana Torrent: La española es la única que se salva de tanta mediocridad. Correcta y contenida en su papel. Incluso a pesar de que se dobla ella misma, algo que suele ser odioso. Pero hasta en eso se salva. Es el único personaje que lo hace. Viva España.

Ni siquiera 10: No llegaban a una decena las personas que acudieron al cine a ver “Las hermanas Bolena”. Al principio, me indigné con la gente por no esforzarse en apreciar las obras que produce el séptimo arte. Pero cuando tras 115 minutos de tedio las luces se encendieron, les envidié con toda mi alma.

Duda existencial: ¿Por qué aparece Kristin Scott Thomas en este bodrio? ¿Quería acaso celebrar con Scarlett que ya hace diez años que rodaron juntas “El hombre que susurraba a los caballos”, esa cutre-película que dirigió Robert Reford, y que a pesar de ello sus carreras no se hundieron?

Ficha comentada

Año: 2008

Duración: 115 min

País: Reino Unido

Director: Justin Chadwick. Es su primera película. Así se explican muchas cosas.

Guionista: Peter Morgan (Novela: Philippa Gregory)

Reparto

Natalie Portman: Ana Bolena, la hermana encargada de volver loco al rey y de destrozar a su familia. Paga por ello, no vayan a creer.

La conocerán por... El debut de Portman con “León (El Profesional)” puso tan alto su listón que, nada más nacer como actriz, ya había interpretado uno de los mejores papeles de su vida. Junto con Jean Reno, fue Mathilda con sólo 11 años. A pesar de que es joven, tiene una maleta repleta de buenos, buenísimos papeles. Fue una lolita en “Beautiful Girls”, donde le echaba los trastos “inocentemente” a Timothy Hutton, que se dejaba querer. Luego interpretó brevemente a la hijastra de Al Pacino en “Heat”, esa larga pero muy buena película de ladrones contra policías en la que Pacino y De Niro nunca coinciden. Nadie puede olvidar tampoco que fue la reina Padme Amidala que enamoró a Anakin Skywalker y que tuvo que sufrir que éste se marchara sin retorno al lado oscuro de la fuerza. Portman asumió la difícil misión de ser Evey en la adaptación a la gran pantalla del maravilloso cómic de Alan Moore “V de Vendetta”, una película que no sé si podré ver después de haber leído esa obra de arte en forma de viñetas. Tras raparse al cero, se puso una peluca morada -que luego copiaría Shakira- en la película “Closer”, donde era una mentirosa redomada tan bella y triste que daba igual. Los fans de su belleza -y de la belleza en general- pueden ver el corto que grabó para Wes Anderson, “Hotel Chevalier”, en el que sale desnuda. Portman se arrepintió luego de haberlo hecho pero, afortunadamente, ya no pudo cambiarlo.

Scarlett Johansson: María Bolena, tan inocente y buena que no sólo es que resulte increíble, sino que se merece todo lo que le pase.

La conocerán por... Es una de las actrices de moda del momento y última musa de Woody Allen. Pero tiene sus trapitos sucios. Tristemente, fue la niña protagonista de ese bodrio llamado “El hombre que susurraba a los caballos”. ¿Por qué estos no le soltaron una buena coz a Robert Reford? Desapareció unos años para reaparecer en “La joven de la perla”, donde encandilaba al pintor Vermeer, que se encargaba de retratarla en un cuadro con ese nombre. Pero fue Sofia Coppola con “Lost in Traslation” quien la encumbró al panorama interpretativo, al dibujar su relación por necesidad con Bill Murray en un Japón en el que ambos estaban perdidos. Con Woody ha rodado ya tres películas, “Match Point” -que maten a ese vegetal llamado Jonathan Rhys Meyers, por favor-, “Scoop” y “Vicky Cristina Barcelona”, que aún no se ha estrenado. Ahora se dispone a cantar cual Tom Waits mientras le hace campaña a Obama. Muy polifacética, sí señor.

Eric Bana: Enrique VIII, el rey que a pesar de que podía hacer el amor con todo el reino, decidió tirarlo todo por la borda por Ana Bolena. Tal vez, la demostración más palpable de la estupidez del ser humano, en este caso del sexo varón.

Lo conocerán por... Ser La Masa en “Hulk”, donde se ponía bastante verde, grande y enfadado. En “Troya” aguantaba como podía el asedio de Aquiles porque a su hermanito Paris, interpretado por Orlando Bloom, le daba por enamorarse de la reina de Esparta. Una caprichosa historia de amor que guarda similitudes con las Bolena. Pero, sin duda, Eric Bana es y será -hasta que se demuestre lo contrario- Avner, el agente de El Mossad en “Munich”, de Steven Spielberg. Gran película, gran reparto y gran historia. Bien construida, bien contada y con mucha dureza. Y basada en hechos reales, que siempre impacta más.

 

 

 

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