María Kodama y el Nobel portugués conversan sobre Borges

Saramago reaparece tras su convalecencia para inaugurar la actividad de su fundación

El escritor José Saramago reapareció el sábado por la tarde en Lanzarote para inaugurar las actividades de la fundación que lleva su nombre con un coloquio entre premio Nobel de Literatura y la viuda de Jorge Luis Borges, María Kodama. Saramago ha estado convaleciente en los últimos meses por una neumonía.

Agencias/Fotos: Jesús Porteros
[Lunes, 3 de marzo de 2008] [08.04]

Saramago se refirió en el acto al "castigo de las máscaras" que padecen los escritores más conocidos y que consiste en tener que vivir con la imagen que las personas se construye de ellos aunque no sea cierta.

La Fundación José Saramago arrancó con un diálogo entre el Nobel de Literatura y María Kodama, esposa del escritor argentino Jorge Luis Borges, uno de los creadores literarios que más ha influido en la obra de Saramago.

El escritor portugués reconoció su admiración por la obra de Borges y la influencia del escritor argentino en su obra, si bien bromeando dijo que "lo que faltaba ahora es estar contando aquí que si Borges no existiera tampoco existiría yo", informa Efe.

Saramago explicó que las influencias pueden venir de dos formas y en ese sentido de refirió a "las que colocan a la persona influenciada en un estado de ánimo, si el choque ha sido muy fuerte, y entonces la persona se comporta un poco fuera de las normas, se torna obsesivo y se interroga constantemente sobre todo".

Añadió que sin embargo hay otra forma de influencia, "que es más sólida; la de la filtración lenta, de un mundo, que es el mundo del autor del que estamos hablando" en el lector.

El Nobel portugués reconoció que "leer a Borges no es una tarea fácil" y afirmó que aunque la primera vez que el lector se acerca a su obra "puede" que "se quede con la idea", aunque hay que volver a leerlo.

"En la segunda, la tercera o la cuarta lectura, uno se da cuenta de que lo que podía parecer una historia relativamente plana, tiene diferentes lecturas y aunque sea entre líneas hay algo para leer y es algo que no se encuentra fácilmente", reveló Saramago.

En su intervención, Maria Kodama confirmó las palabras de Saramago sobre "el castigo de las máscaras" y recordó que Borges lanzó en su propia obra su discusión o análisis sobre su contradicción del escritor y el yo.

"Él decía que a la gente la gustaba la infelicidad y por eso siempre trataba de escribir sobre ella", apuntó. También reconoció que "estaba constantemente actualizando su propia obra hasta el punto de que ante una nueva edición siempre trataba de actualizarla o mejorarla".

 

 

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