
![]() |
No vayan a ver “Jumper”. De verdad. Hagan cualquier otra cosa antes. En lo que sea que inviertan el tiempo, estará mejor aprovechado. Duerman, pinten, lean, incluso vean “Cuenta Atrás” en Cuatro... Bueno, no, no lleguen tan lejos. Antes que ver la horrible interpretación del cantante de Dani Martín, es mejor elegir el único encanto que tiene “Jumper”: Hayden Christensen, que está buenísimo y además tiene pinta de que puede ser un buen actor. Tiene registros, así que préstenle atención. Claro, que babear con Hayden sólo vale para las mujeres, los homosexuales y los heterosexuales que sepan admirar la belleza, independientemente de su sexo. En definitiva, para aquéllos que tengan buen gusto, así que no todo el mundo está incluido.
![]() |
Además de Hayden, no hay nada más en “Jumper”. Ni siquiera los efectos especiales. Sin duda, esta película es digna del director de ese fiasco llamado “Sr. y Sra. Smith”, otro ejemplo de película de acción aburridísima que tuvo la gran fortuna de ser el origen de la pareja más atractivísima del cine actual, Angelina Jolie y Brad Pitt.
Las pocas escenas que se pueden salvar de “Jumper” se encuentran al comienzo, con un potente David Rice (Hayden Christensen) subido al Big Ben o encima de las pirámides egipcias. O cuando hace esas cosas que a todos nos encantarían hacer con el teletransporte, que es el colocarnos en un momento en la cocina o incluso no tener que inclinarnos para coger el mando de la televisión.
Pues un asunto tan jugoso como el teletransporte, que considero que sería el mayor invento de la humanidad, es totalmente desaprovechado. El inepto del director lo coge y lo convierte en un aburrimiento total y completo. Es tan original que lo convierte en una guerra entre buenos y malos ¡¿?!, que aquí se llaman “paladines” -qué horror- y “jumpers”. Patético.
![]() |
No hay mucho más que decir sobre este bodrio. Una auténtica pena invertir dinero -que no será poco, además- en una película que ni siquiera es capaz de entretener, que es la misión esencial del cine de acción que carece de trasfondo alguno. Se le debería exigir por ley. Pero en “Jumper” todo es tan mediocre que uno está deseando que termine cuanto antes, por sopor y vergüenza ajena. Su director consigue que la principal utilidad que le podamos sacar al teletransporte sea la de marcharnos de la sala de cine e irnos a donde sea. Repito, a donde sea.
Un par de preguntas sobre “Jumper”
¿Por qué David Rice no hace lo que todos haríamos si pudiéramos teletransportarnos: aparecer directamente en nuestra cama cuando hemos salido de marcha?
¿Por qué en el cartel Hayden se parece tanto a Neo de “Matrix”?
¿Por qué Hayden Christensen no hace más películas?
¿Por qué fui a ver “Jumper”?
Ficha comentada
Año: 2008
Duración: 88 min. Que se hacen eternos.
País: Estados Unidos
Director: Doug Liman
![]() |
Lo conocerán por... Ser uno de los peores directores del planeta. Ya dije antes que “Sr. y Sra. Smith” era un bodrio y, unas cuantas líneas más abajo, lo mantengo: es muy mala. Liman apenas ha dirigido películas, lo que es una suerte, visto lo visto. La única que se podría salvar es “El caso Bourne” porque inició la trilogía del amnésico agente Matt Damon y permitió así que viéramos “El ultimátum de Bourne”, que es un muy buen filme de acción que, por supuesto, no dirigió Liman, sino Paul Greengrass. Eso y hacer de Angelina Jolie y Brad Pitt los nuevos Mia Farrow y Woody Allen, con esa familia de niños adoptados que parece la ONU. Esperemos por el bien de Angelina que no se encuentren por el camino a una Soon Yi...
Guionistas: David S. Goyer, Simon Kinberg y Jim Uhls (Novela: Steven Gould) ¡¡¡Dios, cuánta gente para hacer semejante horror!!!
Reparto
![]() |
Hayden Christensen: David Rice, el jumper que se lo monta genial hasta que viene Samuel L. Jackson para fastidiarle su buena vida dedicada al teletransporte mundial. Además de que su familia está desestructurada y de que está enamorado de una chica desde los ¡¡¡cinco!!! años, poco más se puede decir del personaje.
Lo conocerán por... Ser el complejo Anakin Skywalker en la segunda y tercera parte de “Star Wars”, los episodios precuela -me encanta esta palabra- en los que vemos al caballero Jedi siendo seducido por el lado oscuro de la fuerza para convertirse luego en Darth Vader. Y eso que cuando Christensen era aún un precioso niño, Darth Vader ya había pronunciado la famosa frase de “Luke, yo soy tu padre” en la gran pantalla. Entre episodio y episodio de “La Guerra de las Galaxias”, Hayden protagonizó “El precio de la verdad”, donde se narraba la historia real de un periodista que se inventaba la mitad de lo que escribía, siguiendo con la máxima “No dejes que la realidad te estropee una buena noticia” -algo que en esta isla también algunos siguen a rajatabla-.
![]() |
Samuel L. Jackson: Roland, el jefe de los paladines, un negro con el pelo teñido de blanco que se carga a todos los jumpers que puede. Y ya está.
Lo conocerán por... Ser un actor con magnetismo pero al que últimamente parece que sólo le interesa ganar dinero. ¿Cuándo fue la última vez que Samuel L. Jackson escogió un papel porque le gustaba, porque decía algo y no porque le pagaban una millonada? (...) Jackson sólo hace una excepción cuando trabaja con Quentin Tarantino -porque el cine de Spike Lee es tan me-encanta-ser-negro-y-tú-blanco-deja-de-oprimirme que cansa y no tengo en cuenta sus filmes-. Samuel rodó en 1994 esa obra de arte llamada “Pulp Fiction”, -lo mejor que le ha pasado en la vida, sin duda-, donde era Jules, ese matón al que le encanta recitar la Biblia y compañero de andanzas de Vincent Vega hasta que decide redimirse. Tarantino y Jackson volvieron a trabajar juntos en “Jackie Brown”, donde quedó bastante eclipsado por el resurgir de Pam Grier, una de esas viejas glorias que Tarantino adora rescatar. Pero luego películas como “Serpientes en el avión”, “Deep Blue Sea” o “XxX” demuestran que nuestro querido Samuel no ha sabido llevar bien su carrera, en la que priman más las películas malas que las buenas. Pero bueno, no sería justo olvidar que Samuel el caballero Jedi Mace Windu, uno de los más poderosos junto con el maestro Yoda, aunque menos entrañable, claro. Precisamente, Hayden Christensen-Anakin Skywaler le traicionaba y propiciaba su muerte. Ojalá no hubieran repetido en “Jumper” y se hubieran quedado con ese precioso recuerdo estelar.
redaccion@diariodelanzarote.com
[Condiciones de uso | | ]