
Llegó el invierno.
Sin abrigo, cruzo hacia tu acera.
Los charcos, apestosos de mierda atrasada,
corren como cascada en pendiente mojando papeles.
Llegó el invierno.
Sin abrigo, busco tus maneras.
El frío lluvioso sufro, cual brisa parda.
Corro como cascada en pendiente, diluyéndome.
Llegó el invierno.
Sin abrigo, busco sosiego.
La brutal depresión viene del pasado.
Corren como cascada en pendiente, los pensamientos.
Llegó el invierno,
Sin abrigo acojo deja vu.
El incesante latido interno...
corre como cascada en pendiente hacia el suicidio propio.
Llegó el invierno.
Sin abrigo, espero a un Papá gordo.
Los regalos-trampa, cual venganza,
corren como cascada en pendiente hacia el consumismo.
Llegó el invierno.
Sin abrigo doy de comer a las ratas-voladoras.
Las migas de pan, cual perfecto volumen,
corren como cascada en pendiente hacia los palomares.
Llegó el invierno.
Sin abrigo. Por tu culpa.
El desamor que sufro...
corre como cascada en pendiente hacia las cloacas.
redaccion@diariodelanzarote.com
[Condiciones de uso | | ]