
Manuel Griñán, de 41 años, no escuchaba nada por su oído derecho desde el 2002, por eso cuando le propusieron hace seis meses, ser el primer paciente en Canarias en someterse a la implantación de un oído medio biónico, no se lo pensó dos veces.
“No siento nada y mi vida ha dado un cambio rotundo, sólo me acuerdo que soy capaz de oír de forma mecánica cuando tengo que cargar la batería de mi audífono interno”, respondió hoy en la presentación del éxito de su operación, en el Hospital Universitario Insular Materno Infantil, en Gran Canaria.
Para Ángel Ramos, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del Complejo Hospitalario, la implantación del audífono convierte al Hospital en un punto de referencia nacional, que si obtiene los permisos necesarios de la Unión Europea (UE), podrá implantar la tecnología biónica a los pacientes que lo soliciten, a finales de este año o principios del 2009. Por lo pronto, otros dos pacientes incluidos en el proyecto esperan el trasplante para evaluar los resultados.
En toda España son siete los pacientes que recuperaron con este implante, la capacidad sensorial que más nos relaciona socialmente, aunque es una esperanza que no estará al alcance de todos. Ramos explicó que no todos los casos son propicios para someterse a esta operación y que por ahora, intentarán recurrir a las alternativas que ya existen en el mercado, un audífono externo o un semi-implante, técnica donde el Hospital ya fue pionero en 1998.
“Será necesario evaluar los casos individualmente para saber si les conviene el implante total”, explicó Ramos, “los pacientes que no toleren las dos alternativas que ya están en el mercado, podrán someterse al oído medio biónico si cumplen unos requisitos”, puntualizó.
Todavía es pronto para saber que impacto tendrá en la demanda, ya que el Hospital todavía no conoce si tras su aprobación por la UE , será una intervención que cubra la seguridad social, aunque el jefe de del Servicio de Otorrinolaringología especuló con que al año, de cien pacientes a los que diagnóstica algún tipo de sordera, sólo un cinco o diez por ciento no toleran las alternativas que ya existen.
Además, Ramos insinuó que su precio superará los 12.000 euros, ya que se trata de un sistema muy superior al semi-implante, que ya cuesta esos dos millones de las antiguas pesetas.
Los datos todavía son especulativos porque el oído biónico sigue en investigación. Griñán todavía se somete a pruebas, al tiempo que cada dos días carga la batería especial del audífono interno durante dos horas. “El tiempo que tardo en ver una película o leer un rato, me colocó un cargador inalámbrico imantado en la cabeza para volver a dotar de energía al audífono”, explicó el paciente.
“Es una batería especial, utilizada por el ejército norteamericano, que es capaz de aguantar entre doce y quince años, luego necesitará de pequeña intervención, que se le puede realizar en un centro ambulatorio, para cambiarla”, añadió Ramos.
El audífono es un dispositivo que está elaborado con materiales nobles que tolera el organismo, como el titanio, oro, rubí, aleación de platino-iridio y cerámica. Consta de un micrófono sensor, un sistema electrónico de control y amplificación y un transductor que transforma las señales de audio en vibraciones en siete canales y nueve bandas.
Ramos aclaró que las personas son capaces normalmente de escuchar un umbral mínimo que va de 0 a 20 decibelios y que las personas con algún tipo de sordera, comienzan su umbral en niveles más altos, para considerarse una sordera importante se tiene en cuenta el nivel de decibelios de la voz, unos 60.
redaccion@diariodelanzarote.com
[Condiciones de uso | | ]