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Han entrado juntos y al mismo tiempo. A pesar de estar llamados a declarar con una hora de diferencia, María Isabel Déniz de León, ex alcaldesa de Arrecife, y Felipe Fernández Camero, ex secretario del Consistorio, han entrado juntos al despacho del juez a las 11.40 horas de este miércoles.
La razón, que sorprendía a la defensa de la parte denunciante, es que el propio Fernández Camero iba a ejercer como abogado de la ex alcaldesa durante su declaración como imputada en el caso de La Bufona.
Rafael Liz, abogado del denunciante Gonzalo Murillo, formulaba una protesta ante el juez, Jerónimo Alonso, por el hecho de que un imputado en el caso, también llamado a declarar, fuera al mismo tiempo abogado de la otra parte imputada.
“Entiendo que eso no compatible, y dudo que sea legal”, ha explicado el letrado tras la comparecencia de la ex alcaldesa. Sin embargo, el juez finalmente ha permitido que Fernández Camero se hiciera cargo de la defensa de Déniz durante esta diligencia previa.
La ex alcaldesa de la capital ha asegurado sentirse “tranquila”. “He venido a declarar como una ciudadana más”. Tras una hora y media de comparecencia ante el juez, el actual concejal de CC en el Ayuntamiento, Luis Morales, le esperaba a la salida de los Juzgados.
Mientras, Rafael Liz insistía en el “ocultismo” de este procedimiento. “La alcaldesa no ha querido dar nombres”, ha señalado el abogado que un día fuera magistrado del Tribunal Superior de Justicia. “Pero al final todo se terminará sabiendo”.
Tras el turno de María Isabel Déniz, y ya como imputado en el caso, Felipe Fernández Camero ha sido el siguiente en declarar. “Estoy muy tranquilo, mi imputación se basa en que firmé dos licencias, lo cual era mi obligación, hasta el punto de que si no las hubiera firmado hubiera incurrido en responsabilidad administrativa puesto que la ley atribuye el secretario la obligación de trasladar a los interesados cualquier acuerdo que adopte la Corporación”, ha explicado el ex secretario al concluir su comparecencia.
En relación a su papel como defensor de Déniz, Fernández Camero ha explicado que el abogado del denunciante ha protestado por considerar que “teniendo que responder a las preguntas que me hicieran como imputado, podría estar previamente informado de lo que me iban a preguntar, si es que coincidía con las preguntas de la otra imputada”.
El ex secretario ha afirmado que, finalmente, el juez rechazó este planteamiento al considerar que tenía “el conocimiento de estas cuestiones desde que tenía acceso al procedimiento por estar personado”.
Fernández Camero también ha especificado que durante el turno de preguntas, sólo ha respondido a aquellas relacionadas con su imputación. “Yo no soy testigo, sino imputado”, ha matizado el ex secretario del Ayuntamiento capitalino.
Tras estas declaraciones, la defensa de Gonzalo Murillo, que se presentó como acusación particular en el caso de La Bufona, pretende llamar a declarar como testigos a algunos de los propietarios de las viviendas, entre los que se encuentran la consejera del Partido Popular, Astrid Pérez y el fiscal Miguel Pallarés.
El caso La Bufona
Las licencias de La Bufona fueron concedidas por el Ayuntamiento de Arrecife en el año 1999. Estas licencias preveían la construcción de una serie de viviendas unifamiliares adosadas en suelo urbanizable.
Sin embargo, finalmente, en vez de unifamiliares se construyeron chalets individuales que superaban los metros cuadrados previstos, invadiendo además parte de la finca colindante, perteneciente a Gonzalo Murillo, un terreno calificado como suelo rústico de jable protegido.
Debido a este cambio en la edificabilidad y la invasión de una propiedad privada con suelo no urbanizable, las viviendas fueron precintadas. Ahora, María Isabel Déniz, entonces alcaldesa de Arrecife, está imputada por haber llevado a cabo presuntamente el levantamiento del precinto.
Isabel
Déniz y Fernández Camero declaran por La Bufona
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