CRÍTICA DE CINE

“El orfanato”, un cóctel de otras películas

 
 
 
 
 
 

Qué decepción, “El orfanato”. Uno cree que va a ver una buena película y se encuentra con un remix, un revoltijo de tres películas: “Los Otros”, “Frágiles” y un pizquito de “Poltergeist”, por eso de traspasar fronteras. Esta apreciación, que hizo un buen amigo en primer lugar, la corroboro y es fácilmente apreciable. Mucha gente lo notará, otros identificarán estos ingredientes cinematográficos pero no pronunciarán sus nombres y algunos incluso hallarán nuevas películas de las que también se alimenta “El orfanato”.

La condesa Olenska
[Viernes, 19 de octubre de 2007] [07.00]

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

¿Por qué “Los Otros”? Por el rollo madre-hijo, por la casa, por el paisaje en el que se encuentra. Pero no, desde luego, porque Belén Rueda se parezca a Nicole Kidman. Aunque ha mejorado bastante desde su interpretación en “Mar adentro”, ya le gustaría a Belén parecerse a nuestra admirada Nicole. No es el caso.

¿Por qué “Frágiles”? Porque los niños del citado orfanato en el que se crió la protagonista, Laura, se parecen demasiado a los del hospital en el que Calista Flockhart trabajaba como enfermera. Porque incluso uno de los chinijos de “El orfanato” tiene una pierna reforzada con hierros y tornillos. ¿Les suena?

¿Por qué “Poltergeist”? Porque “El orfanato” también tiene médium, interpretada por la maravillosa y ya viejecita Geraldine Chaplin. Y aunque ella no se parezca a la casi enana Zelda Rubinstein de la citada “Poltergeist”, el director y su nada original guionista han decidido que no se quede ningún tópico fuera y le han puesto un acompañante extragordo, Balabán, para compensar. Así, demuestran la teoría de que los mediums o la gente dedicada a las ciencias paranormales tienen que tener algún rasgo físico que les ridiculice. ¿Qué pensará de esto Íker Jiménez?

Pues con estas tres películas, Sergio G. Sánchez -que no ha hecho grandes cosas ni en la dirección ni como guionista, y ahora sabemos por qué- se hizo un guioncito y se lo entregó al novato en el largometraje Juan Antonio Bayona. Este joven director lo ha hecho bien, la película está bien dirigida. Pero ya se sabe que en el cine eso no es suficiente. Como tampoco lo es que Belén Rueda actúe mejor que antes. Y que los niños den miedo de por sí. O que Guillermo del Toro la produzca. “El orfanato” no es una buena película.

El filme de Bayona no tiene historia propia y eso se nota mucho. Tiene varios sustos muy bien conseguidos y la atmósfera de suspense da miedo, al menos si uno es tan asustadizo. Pero, además de que me asustase, esperaba algo más de esta película. Y de eso tiene culpa la exagerada campaña publicitaria que ha tenido detrás. Y que sea la que nos vaya a intentar representar en los Oscar. Para mí está claro que no va a ser seleccionada. Desde luego, no se lo merece.

Detalles de “El orfanato”

Ridícula: Belén Rueda cuando se viste de cuidadora del orfanato antiguo. Es tan patético como toda la parafernalia y teatrillo que monta. Aunque con ello se puede dar una idea de hasta qué punto se puede desquiciar una madre cuando su hijo desaparece, la balanza se desequilibra y vence el ridículo total y absoluto.

Bonito: Cuando a Belén Rueda se le rasan los ojos en lágrimas cuando, en el hospital y con la pierna enyesada, ve por primera vez a su marido después de que Simón, su hijo, desaparezca. Natural y sentido. Muy real.

Acertado: Que los amigos invisibles de Simón elijan el juego de la gymkhana para marear y dar pistas. Me gusta la escena en la que madre e hijo juegan a ello. Es el inicio de una intriga que irá a más, aunque enseguida se desinfle.

Miedo: El niño del saco. Da miedo.

Parecidos: Benigna recuerda a la protagonista de “El milagro de P. Tinto”, Olivia

Risas: Se escucharon en la recta final en la sala de cine. Y no sólo cuando yo fui a verla, según me comentan. Es lo más triste que le pueda pasar a una película. Y mucho más si encima ésta pretende acongojar y asustar al espectador.

Ficha comentada

Año: 2007

Duración: 100 min.

País: España

Director: Juan Antonio Bayona

Guión: Sergio G. Sánchez. Muy alejado de la originalidad, la creatividad o el estilo propio.

Música: Fernando Velázquez

Fotografía: Oscar Faura

Reparto

Belén Rueda: Laura, la sufrida madre que busca desesperadamente a su hijo Simón. Lo hará por todos los medios posibles.

La conocerán por... Comenzó en “Vip Noche”, con Emilio Aragón. De hecho, hay gente que piensa que nunca debió salir de ahí. Con el hijo de Miliki repitió en “Médico de Familia”, con un papel secundario, y luego siguió escogiendo series horribles como “Periodistas” y “Los Serrano”. Un día, decidió que su carrera merecía tener algo de calidad. Y desde luego que la consiguió. Tuvo la suerte de trabajar con el gran Alejandro Amenábar en “Mar Adentro”. Se llevó el Goya a la Mejor Actriz Revelación por una interpretación que dejaba bastante que desear. El por qué Amenábar se decidió por ella sigue siendo aún hoy un misterio. Pero ha sido lo mejor que le ha pasado a Rueda en la vida. En “El orfanato” se nota que ha mejorado mucho como actriz. Y está muy guapa.

Fernando Cayo: Carlos, marido de Laura y padre de Simón. Es la parte más racional y apoya a Laura en todo, hasta que se cansa. Tiene el dudoso honor de protagonizar la escena de la entrega de la medalla a Belén Rueda, tan típica…

Lo conocerán por... Ser secundario de varias películas españolas cutres como “El penalti más largo del mundo” o “El juego de la verdad”. También ha participado en series como la ignorada “Círculo Rojo”, de la diva-divina Carmen Maura, y la inefable “Manos a la obra”, con los obreros Manolo y Benito como lamentables protagonistas. Sus últimos proyectos han sido mejores y este año, además de “El orfanato”, donde ni pincha ni corta mucho, ha estrenado “Mataharis”, de Iciar Bollaín.

Geraldine Chaplin: Aurora, la médium que puede ver a los niños que también ve Simón.

La conocerán por... Ser una señora. A mí me encanta que aparezca en las películas, les da un toque. Está muy ligada al cine español porque fue pareja del director Carlos Saura. En “La Edad de la Inocencia” era Mrs. Welland, madre de Winona Ryder, señora burguesa del Nueva York del siglo XIX y miembro activo de la buena imagen, hipocresía y superficialidad de la época. Maravillosa película, por cierto. En “Doctor Zhivago” tuvo que soportar que el citado médico amase realmente a la bella Julie Christie, Lara, y no a ella. Por supuesto, participó en la película biográfica de su padre dirigida por Richard Attenborough, en la que interpretaba a su propia abuela, la madre del genial Charlot. Un placer que Geraldine, con su aún deficiente español, elija nuestro país para actuar.

 

 

 

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