CRÍTICA DE CINE

'El ultimátum de Bourne': una buena película de acción y sólo de acción

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Ver la película 'El ultimátum de Bourne' deja varias sensaciones que uno sabe que no serán muy duraderas. La primera, que no hemos perdido dos horas de nuestra vida porque hemos visto un filme de acción bastante entretenido. Y, segundo, que la película era de acción y nada más que de acción.

La condesa Olenska
[Lunes, 17 de septiembre de 2007] [07.00]

De imágenes impactantes vive Bourne, que consigue un entretenimiento puro y duro (que no es poco hoy en día, sino mucho) condimentado con actuaciones correctas, en algunos casos más que en otros.

La pega de 'El ultimátum de Bourne' es que no tiene trama. La historia imita a las de sus antecesoras y a las de cientos de películas del mismo tono, por lo que el argumento se convierte en invisible. Un rumor imperceptible bajo la imagen, subyugado por las bien conseguidas escenas de acción.

Paradójicamente, aunque Bourne busque su identidad, nosotros lo conocemos bien desde hace tiempo, lo tenemos calado. “Hombre atractivo (¿?), treintañero y americano busca desentrañar un pasado que le atormenta y del que no recuerda nada, pero del que tiene extraños ‘flashbacks' que no entiende pero que, cómo no, piensa descifrar cueste lo que cueste. Por supuesto, la CIA que le creó ahora quiere destruirle pero Bourne tiene aliados que le ayudarán, así que ganará”. Un ‘déja vu' como la copa de un pino.

La crítica a la CIA (Agencia Central de Inteligencia) también se repite. A los americanos les encanta poner a caldo y denunciar los horribles métodos de este organismo de seguridad al que, por otro lado, están enganchados y sin el que no podrían vivir.

Esta crítica a la CIA se salva en esta ocasión porque el duelo interpretativo corre a cargo de Joan Allen y David Strathairn, dos sabios actores que casi siempre aparecen, como tantos otros talentosos, en papeles secundarios pero que bastan para llenar la pantalla. Su atractivo y saber estar, sin estridencias, es magnífico. Alguien tenía que hacer de actor en la película. Y nadie pensaría que ése iba a ser Matt Damon, ¿no?

En cuanto al director, los movimientos de cámara de Greengrass marearán a los espectadores más clásicos y encantarán a los más modernos. A los que estén en medio, les parecerá simplemente una variante del lenguaje cinematográfico, una manera diferente de contar lo que le ocurre a Bourne que, además, va muy bien con la historia y no desentona.

En fin, que “El ultimátum de Bourne” es pura acción, movimiento y dinamismo bien logrado. Un engranaje perfecto para el entretenimiento. Lo bueno es que además viene adornado con la presencia de unos actores que están por encima de la media. Incluso, Greengrass se permite el lujo de contar con apariciones anecdóticas de veteranos como Scott Glenn y Albert Finney. Buen trabajo el de la tercera película sobre Bourne que, si nadie lo impide, tendrá cuarta entrega. Y, ¿por qué no?

Detalles de Bourne

La curiosidad: El cameo de Daniel Brühl, el jovencito de “Goodbye, Lenin” y de “Salvador (Antich Puig)” como hermano de la asesinada novia de Bourne.

Las mejores escenas: Cuando Jason Bourne guía al asustado y demasiado curioso periodista por la estación Waterloo de Londres, en una perfecta e improvisada coreografía que evita las cámaras de seguridad, interceptadas por la CIA.

La huida por los tejados de Tánger. Se ha visto en otras ocasiones pero no por ello es menos espectacular.

Los asesinos de la CIA. Fríos, calculadores, como lo era antes Bourne. Que reciban por SMS las fotos de sus objetivos es lo más.

Movilidad: Moscú, Londres, París, Francia, Tánger y Nueva York, y especialmente sus estaciones de metro y aeropuertos, son los numerosos escenarios por los que se mueve Bourne. Con estos cambios de decorado, la película se hace más viva.

Ficha comentada

Año: 2007

País: Estados Unidos.

Duración: 111 minutos

Guionistas: Tony Gilroy, Scott Z. Burns, George Nolfi. Todos ellos basados en la novella de Robert Ludlum. ¿Demasiada gente para una trama que ya hemos visto antes, no?

Música: John Powell

Fotografía: Oliver Word

Director: Paul Greengrass.

Lo conocerán por... El filme anterior a éste, “El Mito de Bourne”, y dos películas sobre sendas tragedias humanas derivadas de conflictos terroristas y políticos: “United 93”, sobre el l 11-S, y “Bloody Sunday”, sobre Irlanda del Norte.

Actores

Matt Damon, el atormentado y experto en huidas Jason Bourne. Un actor que no dice nada.

Lo conocerán por... Todas las películas de Bourne, ser el tontito de la trilogía de Ocean's, el amigo inseparable de Ben Affleck y aparecer en varias películas del desaparecido Kevin Smith, como “Dogma” o “Persiguiendo a Amy”.

Julia Stiles: Rolliza agente de la CIA que le echa una mano a su deseado Bourne.

La conocerán por... “La sonrisa de Mona Lisa”, “La Profecía”. Filmes sin más.

Joan Allen: La poli buena de la CIA. Toda una señora.

La conocerán por... Repetir con Bourne, ser una decidida y criticada senadora en “Candidata al poder” o la esposa confundida por la nueva personalidad de su marido en “Cara a cara (Face off)” -una película, por cierto, muy del estilo a la de Bourne: entretenida y donde no hay mucho en qué pensar-.

David Strathairn: El poli malo. Simplemente, maravilloso.

Lo conocerán por... Encarnar en blanco y negro al valiente periodista contrario al senador Mc Carthy en “Buenas noches, buena suerte”, el marido castigado de Kathy Bates en “Eclipse Total” o el extraño ricachón y proxeneta de lujo de la genial “L.A. Confidencial”.

 

 

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La crítica

'El ultimátum de Bourne'
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