
![]() |
En Lanzarote se han detectado unos 360 infectados con VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana ). Pero, según las estadísticas del Ministerio de Sanidad y Consumo, hasta una cuarta parte de los afectados aún no sabe que convive con los anticuerpos. Por lo que unas 90 personas en la Isla podrían estar perdiendo un tiempo de oro en la lucha contra la enfermedad.
La prueba del sida consiste en un análisis de sangre que detecta los anticuerpos que, transcurridos tres meses, el organismo produce en respuesta al virus. Es una prueba "confidencial" y gratuita, que puede hacerse de forma anónima consultando al médico de cabecera.
Conocer tempranamente un resultado positivo del VIH permite beneficiarse del seguimiento médico, acceder a un tratamiento eficaz que mejora la calidad de vida y aumenta la supervivencia, así como adoptar las medidas de precaución para evitar la transmisión de la infección. El 40% de las infecciones se diagnostican muy tarde, cuando ya el virus ha atacado al sistema de defensas.
"Tardan en encajarlo"
"La mayoría de las personas tardan en encajarlo", advierte Francisco Cedrés, presidente de la ONG Faro Positivo, quien critica que el Servicio Canario de Salud no disponga de atención psicológica inmediata para los afectados que acaban de recibir la "dura" noticia.
Cuando hay que retomar las ganas con VIH, "todo se ve negro al principio". En Lanzarote, casi todos los infectados "prefieren callarse por la discriminación social". Pero poco a poco la tolerancia gana un sitio en la sociedad y crece "la esperanza" gracias a los importantes avances médicos de los últimos diez años", que permiten a una persona afectada tener una esperanza de vida de casi 65 años.
Quiénes deben someterse a la prueba
Por lo general todo aquel que haya mantenido una práctica de riesgo debe someterse a la prueba del sida, especialmente las mujeres embarazadas, quienes hayan mantenido relaciones sexuales sin preservativo, tanto homosexuales como heterosexuales; quienes hayan padecido alguna infección transmitida por vía sexual, las parejas estables que quieren dejar de usar el preservativo y las personas que han compartido material de inyección.
También en la prevención del sida el miedo se convierte en el peor enemigo. Como explica Francisco Cedrés, "incluso muchas personas que sospechan que están infectadas no se hacen las pruebas por el pánico y sólo se dan cuenta cuando ya el virus ha atacado su sistema inmunológico".
[Condiciones de uso | ]