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Más de treinta años trabajando en el Cabildo. Los ha visto de todos los colores y signos. Ha ejercido la política activa y prefirió hundirse con el Titanic-CDS antes de coger el bote salvavidas del PP que quizá le hubiese procurado un puesto en otro Puente de Mando. Hace unos meses se embarcó en la aventura de crear la Asociación de Funcionarios de la Administración Local. Y lo ha logrado. Él ya sabía que lo lograría. La constancia es una de sus máximas.
-¿Se acostumbra uno a no escuchar expresión elogiosa alguna tras la palabra "funcionario"?
-Bueno... también las hay. Como en todo colectivo hay gente buena y gente mala, aplicado esto a la percepción que tiene el ciudadano cuando es atendido por un funcionario. Lo que pasa es que somos muy dados a hacer el chiste fácil, a generalizar y a exagerar. Y ahí es cuando nosotros entramos en juego: debemos tratar de dignificar la profesión a ojos de los que no la ven tan bien.
-¿Y qué grado de aceptación entre el empleado público ha tenido la Asociación?
-Yo soy optimista. Es lo que he ido palpando, aunque es cierto que gente para desanimarnos también la ha habido. Los que me conocen saben que yo soy constante y que cuando creo en una buena idea la llevo hasta el final, salvo que me rebatan y me demuestren lo contrario. Esto va a seguir y lo va a hacer de la manera que nosotros queremos: colaborando todo el mundo para que la administración funcione mejor. En ese sentido los estatutos hablan de "empleado público" ya que el ciudadano no tiene por qué saber si el que le atiende es funcionario, eventual, interino o becario. El objetivo es una RPT (Relación Puestos de trabajo) en la que la persona más idónea debe de ir en el mejor puesto. Y el funcionario, con carrera y opositor, ha de demostrar que es el más cualificado.
-Habla de su constancia. La misma que le llevó, en su etapa política, a aferrarse al CDS mientras el CDS existió...
-Hasta que se disolvió y se integró en el PP, sí.
-¿Y nunca le dio por "fichar" por uno de esos partidos ganadores que le permitiera seguir en el primer plano de la política?
-En primer plano ya estaba puesto que era Secretario General del partido en la época gloriosa de la UCD y posteriormente en el CDS. A lo mejor podía haber seguido en plan chulo y decir "aquí estoy y soy de los que quiere cortar el bacalao". Pero no. Yo soy de los que creen en el modelo de sociedad, no en el estar por estar y si no estoy aquí, estoy allí.
-Decía usted antes que el funcionario ha de estar preparado y ser el más cualificado y capacitado. Ha de ser así. ¿Pero qué ocurre cuando esa persona se ve relegada por el enchufado del político de turno?
- Efectivamente es como usted dice. Eso es constatable y nos inquieta. Se mete a la gente por afinidad política o sindical y se corre el riesgo de acabar con la motivación del empleado público que ve cómo ha de subordinarse a alguien con menores capacidades. Eso no puede ser.
-¿Y qué espera usted de sus afiliados?
-Que nos miren como una asociación. No cómo el que se va a hacer cargo de los asuntos sindicales o del comité de personal... Una asociación es mucho más e, insisto, nuestro fin último es dignificar otra vez al funcionario
-¿Cómo les han de ver los cargos públicos. Como socios colaboradores o tal vez como elementos fiscalizadores?
-Colaboradores. Aún fiscalizándolos. Quiero decir que si los fiscalizamos es para posteriormente presentar alguna sugerencia. O sea que estaríamos colaborando. Y deberían escucharnos más. Así no ocurriría lo del otro día en la inauguración del mercadillo agrícola de Mancha Blanca, que se olvidaron de citar al hombre desde cuya asociación más se insistió en la creación de un mercadillo de esas características.
-¿Marcial Fernández Déniz?
-Ese mismo. De ASAPAL. De los pocos que trabaja en serio para que el sector sobreviva. Le cuesta tiempo y dinero y nadie se lo agradece.
-¿Cómo se ha visto desde la Asociación el proceso de designación de los Directores de los Centros Turísticos?
-Creo que si es necesario el nombramiento de los Directores Generales porque así lo indican los estudios, lo que hay que hacer es seguir la norma y ver si hay gente preparada dentro. Promoción interna. ¿Cómo puedo estimular al empleado público? Ofreciéndole la oportunidad de mejorar en el escalafón. Si yo sé que próximamente saldrán plazas que mejoran mi estatus, yo me prepararé. Será un estímulo para mí. Eso es lo que hay que pensar.
-¿Es la apatía, el saberse fijo en un puesto, el mayor enemigo del funcionario?
-Sí. Hay que recuperar al que sigue la máxima de "he aprobado la oposición para no trabajar". Debemos convertir al que se siente orgulloso de no dar golpe en orgulloso de ser el más preparado y que por ello ha ganado la plaza.
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