
Pocas organizaciones políticas de Lanzarote se han salvado de vivir alguna crisis en 2005. Ha dado igual su credo ideológico: insularistas como el PIL, nacionalistas como Coalición Canaria o conservadores como el Partido Popular.
El PIL fue la fuerza política más votada en las elecciones insulares del año 2003. Bajo su control tenía el Cabildo, el Ayuntamiento de Arrecife y el de Teguise y participaba en el grupo de gobierno en San Bartolomé. Apenas dos años más tarde, el partido que ha liderado durante años Dimas Martín saltaba por los aires.
Ahora, la mayor parte de los cargos públicos que fueron elegidos por el PIL han pasado a engrosar las filas de una nueva opción política, Asamblea por Lanzarote (ApL), que ya ha declarado su simpatía por Coalición Canaria. Mientras, el PIL trata de recomponerse de la mano de su nuevo presidente, Antonio Hernández, y cómo no, de Dimas Martín.
Otro partido que se recupera de las cicatrices de una batalla interna es Coalición Canaria. En abril se hace oficial la salida del Partido Nacionalista de Lanzarote (PNL) de Juan Carlos Becerra y Pedro de Armas del seno de la coalición nacionalista, que desde octubre lidera en la Isla Mario Pérez.
Tampoco el Partido Popular es ajeno a las tensiones internas, aunque con mucha menos virulencia que en el terreno nacionalista. La composición de una gestora para dirigir el partido tras la dimisión en junio de su presidente insular, Alejandro Díaz, no sienta nada bien en ciertos sectores, que exigen la celebración de un congreso. Una de las consecuencias más sonadas de este clima enrarecido es la dimisión en bloque del comité local del PP en Arrecife, con Federico Toledo a la cabeza.
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