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Mario Pérez (CC) ha hecho prácticamente de todo en el Cabildo durante esta legislatura: vicepresidente, consejero delegado de Inalsa, de Residuos, presidente accidental... Desde la moción de censura que llevó en febrero a Francisco Cabrera (PP) a la presidencia del Cabildo, es el nuevo responsable de Política Territorial y Medio Ambiente, área donde tendrá que darse prisa para entregar unos "deberes" que él mismo reconoce que no se hicieron en los dos últimos años.
—Hay quien duda de que un Cabildo gobernado por el Partido Popular y Coalición Canaria vaya a poner los máximos esfuerzos para que las prospecciones petrolíferas no se lleven a cabo.
—Nos tenemos que remitir a los hechos. Y los hechos dicen que ya en el año 2001 fue Coalición Canaria en el Cabildo quien por primera vez plantea el rechazo a las prospecciones en el entorno de Lanzarote y Fuerteventura. Y desde entonces esta posición no se ha movido ni un milímetro.
—En cambio el Gobierno de Canarias ha mantenido una postura algo dudosa. ¿Hasta dónde estaría dispuesto a llegar CC en Lanzarote para que no se concedan los permisos?
—Hemos llegado hasta a condicionar la posición de la Comisión Ejecutiva Nacional de Coalición Canaria, que a pesar de que había firmado una proposición no de ley con el PP, en función de las sugerencias hechas desde Lanzarote y Fuerteventura hizo variar la posición del grupo parlamentario. En primer lugar, el grupo parlamentario retiró su apoyo a esta proposición no de ley y posteriormente se produjeron unas manifestaciones realizadas por el portavoz de CC en el Congreso de los Diputados en las que deja meridianamente claro su apoyo a las pretensiones de Lanzarote y Fuerteventura.
—En materia territorial, ¿cuáles fueron las causas de que quedasen paralizadas las políticas de contención del crecimiento?
—A nuestro juicio fue el incumplimiento de unos deberes, que no se hicieron. Yo no quiero echarle las culpas únicamente a Dimas Martín y a Plácida Guerra como consejeros de Política Territorial o a los presidentes anteriores en el Cabildo. Creo que el grupo de gobierno no hizo los deberes que tenía que hacer con respecto a la contención del crecimiento turístico y la voluntad inequívoca del actual es retomar una senda que han decidido el Cabildo y la sociedad de la isla. Utilicemos el Plan Territorial Especial de Ordenación Turística no sólo para cumplir con las obligaciones legales sino también para dar un paraguas legal a la desclasificación de más de 25.000 camas y 5 millones y medio de metros cuadrados.
—¿Qué modelo de isla le va a plantear el grupo de gobierno cabildicio al equipo redactor del Plan Territorial Especial de Ordenación Turística (PTEOT)?
—En la isla tenemos que hacer políticas inteligentes de cara al futuro. Debemos apostar por una moderación de los ritmos de crecimiento incluso a partir del año 2010. Quizás hasta esa fecha tenemos el camino perfectamente señalizado pero a partir del 2010 nos encontramos con un escenario mucho más abierto. Es en este marco en el que tienen que trabajar los redactores del PTEOT, que pretendemos que sean coherentes con el equipo que adapte el Plan Insular de Ordenación a las Directrices y a la Ley del Territorio. Ese mismo equipo tiene que ser el que lidere un segundo encuentro de la sociedad de la isla -empresarios, ayuntamientos, colectivos...- para llegar a un gran acuerdo sobre qué hacer después del año 2010. Ya estamos en el 2005 y el tiempo se nos está yendo a marchas forzadas.
—¿Qué opinión tiene el actual grupo de gobierno sobre los instrumentos fiscales propuestos desde la anterior legislatura, como la ecotasa, que miraban precisamente a ese horizonte del año 2010?
—Tenemos que utilizar al máximo nuestra creatividad y asesorarnos con las mentes más preclaras en cuanto a fiscalidad verde para que esa captación de recursos sea dirigida a dos actuaciones: corregir impactos negativos que haya podido ocasionar el turismo en la isla y, en segundo lugar, que ayuden a desclasificar, descatalogar o reprogramar suelo turístico.
Esta fiscalidad verde debe ser diferenciada, debe poder utilizarse por Lanzarote aunque otras islas no la utilicen y debe poder ser utilizada por Canarias aunque otras comunidades autónomas no quieran hacerlo. Además, tiene que ser coherente con los procesos de armonización de la fiscalidad europea. ¿Es difícil esa cuadratura del círculo? Pues yo creo que no, y habrá que buscar fórmulas que ya existen en algunos territorios de Europa.
—¿Cree que ha habido intereses políticos y empresariales detrás de la decisión del Gobierno de Canarias de no desclasificar todos los planes parciales que se preveían con la aplicación de las Directrices?
—No lo sé. Pero lo que sí sé es que del primer informe de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural al segundo informe hay diferencias notables. En el caso de Yaiza había 7 planes parciales y al final sólo aparecieron 2. En cuanto al municipio de Tías aparecían 11 suelos descatalogados y en el informe definitivo sólo aparecen 10. Y en el caso de Tinajo no aparece el plan parcial de La Isleta de La Santa. El Cabildo ha presentado un recurso para recibir toda la información y estar posicionados en una línea coherente con el discurso de la institución en cuanto a la contención del crecimiento turístico.
—¿Cuál era la comunicación que había en estos temas con el anterior consejero de Política Territorial del Gobierno autonómico, el lanzaroteño Augusto Lorenzo?
—Muy estrecha. No sólo sobre este tema sino sobre todos. Y espero que con el nuevo consejero de política territorial, Domingo Berriel, sea exactamente igual. Los consejeros de política territorial de los distintos cabildos canarios ya nos hemos encontrado en tres ocasiones para buscar una mayor comunicación entre la comunidad autónoma y las instituciones insulares.
—Cambiando de tercio, ¿cuál es el estado del vertedero de Zonzamas?
—Desde luego manifiestamente mejorable. En estos momentos es puntero en Canarias por la tecnología ubicada en el Complejo Medioambiental y por la cantidad de residuos que se están tratando y separando. Necesitamos, sin embargo, ir incrementando el número de residuos que se pueden tratar allí. Hemos incorporado la separación de envases, de cartón, de férricos, se han añadido los aceites, los residuos de neumáticos... pero todavía quedan muchos temas pendientes. Desde el año pasado estaba previsto que la planta de biometanización estuviese en funcionamiento. En estos momentos, las ocho líneas de captación de metano no están dando los resultados que en principio cabría esperar y tenemos menor cantidad de metano que el que se esperaba obtener. El escenario planteado de generar una importante cantidad de kilovatios de energía eléctrica a través de la biometanización en estos momentos no se está cumpliendo porque la combustión de las basuras no está dando los resultados de otros sitios.
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