Pedro Guadalupe, portavoz de Asamblea 7 Islas en Lanzarote

"Queremos demostrarle a la Consejería de Sanidad que somos importantísimos, que un hospital no funciona si no estamos ahí"

Pedro Guadalupe .

El personal no sanitario del Servicio Canario de Salud (SCS) hace tiempo que viene reclamando una revisión de sus condiciones laborales, que no se actualizan desde hace 13 años. Después de echar para atrás un preacuerdo firmado entre los sindicatos y el Gobierno, los 600 trabajadores que en Lanzarote están incluidos en las categorías C, D y E inician hoy una jornada de huelga que tratará de paralizar la Sanidad en la isla.

Manuel Riveiro
[Lunes, 4 de abril de 2005]

—¿Cuáles son las razones que llevan a la huelga al personal no sanitario del Servicio Canario de Salud (SCS)?

—Desde hace casi 13 años apenas se nos ha incrementado la nómina en 30 euros. Entendemos que esto es una injusticia y estamos buscando un reconocimiento laboral y económico por parte de la consejería de Sanidad, algo que que ha hecho con otro personal. Nos sentimos abandonados por la Consejería y por los sindicatos por este desfase con otros trabajadores de la comunidad autónoma. Nosotros estamos en el vagón de cola en el sistema nacional de Salud y actualmente somos la penúltima comunidad en cuanto a condiciones de trabajo. Estamos pidiendo lo que se nos ha ido debiendo durante estos años y queremos. Por eso nos hemos movilizado, básicamente desde los trabajadores. También hemos querido darle un toque de atención a los sindicatos por habernos dejado tan tirados desde hace tanto tiempo. Los trabajadores nos hemos organizado asambleariamente en casi todos los centros sanitarios de Canarias, conformando lo que se llama Asamblea 7 Islas. Llevamos más de 1 año trabajando, reuniéndonos, compartiendo información, siempre de forma asamblearia; en principio sólo queremos conseguir estas reivindicaciones que estamos planteando.

—¿En cifras, qué es lo que le piden a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias?

—Para la categoría C sería un incremento de 177 euros mensuales, 294 euros mensuales para la categoría D y 294 euros también para la categoría E, más incentivos. Ésta es nuestra propuesta de mínimos, la actualización de lo que nos deben. La Consejería, por su parte, sacó una primera oferta de 72 euros para la categoría C, 179 para la D y la E. Nos parece una oferta completamente injusta, falta de ambición y que nos cerraba las puertas en el 2008. En el 2007 hay elecciones y pretendían que el acuerdo se extendiese hasta el 2008, sin saber quién va a gobernar en ese momento. Nosotros entendemos que cualquier renovación de acuerdo se tiene que hacer antes de las elecciones.

—¿Cuándo empezaron el proceso negociador con la Consejería?

—Hace un año que estamos poniendo sobre la mesa estas reivindicaciones, pero hasta hace dos meses la consejera no reconoció públicamente la deuda acumulada con estas categorías y se comprometió a convocar las mesas sectoriales para negociar este tema, con el resultado que estamos viendo ahora. Sacan una propuesta insatisfactoria totalmente y los sindicatos a su vez superan mínimamente la oferta de la Consejería. Éste es el gran enfado que tenemos los trabajadores, que los sindicatos se han puesto prácticamente del lado de la Administración. La diferencia era mínima.

—Ese preacuerdo alcanzado entre los sindicatos y la Consejería fue sometido a votación por parte de los trabajadores...

—Esa votación nos pareció de lo más absurda. Nos convocan a un referéndum con menos de 24 horas de antelación, sin informar a nadie, a escondidas. A los representantes de Asamblea 7 Islas no nos informaron de que iban a hacer el referéndum, nos enteramos el mismo día. Esa votación la perdieron prácticamente en toda Canarias. Y ahora mismo los sindicatos están respaldando nuestras reivindicaciones. Nosotros habíamos acordado hacía un par de semanas votar ese preacuerdo en nuestras asambleas, hacerlo en todas las islas ese mismo día. Los sindicatos, con tan mala suerte, convocaron el referéndum para ese mismo día y lo perdieron. En la Asamblea se votó mayoritariamente que 'no' a ese preacuerdo y en el referéndum también.

—¿Qué trato han recibido en sus reivindicaciones por parte del resto de los trabajadores y de la gerencia del Hospital General?

—Con la gerencia del Hospital General no hemos tenido ningún problema, respeta nuestra postura y nosotros respetamos la suya. No hemos encontrado ningún inconveniente serio. Lo normal, reducir las consultas ese día para que haya menos impacto, anular todo el servicio de ambulatorio por la tarde, de radiodiagnóstico, de extracciones... Algo que quizás se haya echo con buen criterio, porque tampoco el paciente o el usuario se merece un trato tan discriminado. Nosotros lo que estamos buscando es paralizar ese día todo lo que podamos la Sanidad, teniendo en cuenta siempre que no se vean afectados los servicios fundamentales, como la UVI y Urgencias, donde se va a mantener el mismo ritmo de trabajo que un día normal. También queremos que en pediatría  los compañeros no secunden la huelga. En el resto de las plantas sí se va a notar.

—¿Hasta dónde están dispuestos a llegar?

—Estamos dispuestos a hacer lo que sea. Pero somos conscientes de que al ser las categorías menos remuneradas del sistema tampoco podemos lanzarnos al monte, no podemos hacer una huelga indefinida todos los días porque económicamente es insoportable. Podemos hacer un día de huelga y ya llegamos bastante apurados... si hacemos muchos paros, ese mes no comemos. Si llegado el caso, esperemos que no sea así, este conflicto tiene que seguir adelante, queremos paralizar cada trabajador cuatro horas al mes, parando por servicios. Un día paramos laboratorios, al día siguiente rayos, al siguiente consultas externas, etcétera, cada trabajador pararía 4 horas al mes y tendríamos medio paralizado todos los días el hospital.

Por otro lado, la idea que se tiene fuera del hospital de nosotros, de estas casi 26 categorías: lavanderos, administrativos, celadores, técnicos de laboratorio, de rayos, etcétera, es de que somos prescindibles, que nuestra labor no tiene mucha importancia, que somos personas sin mucha preparación académica... Queremos cambiar esa imagen, y demostrarle tanto a la sociedad como a la Consejería que somos importantísimos en un hospital, que un hospital no funciona si no estamos ahí. Si no hay un celador que lleve a un paciente a quirófanos, sin una lavandera que lave las sábanas por la mañana, si no hay un auxiliar que bañe al paciente, si no hay un técnico de rayos que haga una radiografía. Somos fundamentales en todas las áreas.

—Visto desde dentro, ¿cuál es el cuadro real de la Sanidad en Lanzarote?

—Los problemas de Lanzarote son comunes al resto de las Islas. Desde que se creó el Servicio Canario de Salud la gestión ha sido pésima. Se ha primado mucho a la medicina privada. Todo esto ha traído listas de espera, aglomeraciones, problemas en salud mental, enfermos crónicos, traslados, etcétera. La Sanidad debería funcionar mucho mejor. Necesita dinero, necesita inversión. Hay que regarla, no se puede rapiñar dinero para Sanidad, para especialistas, para camas, para infraestructuras.

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