ENTREVISTA

“Con la nueva Ley de FP, podemos convertir la experiencia en un título”

Carmelo Marrero Suárez,  Jefe de Información y Orientación Profesional

Myriam Ybot 3 COMENTARIOS 24/04/2024 - 06:57

-Cada vez más estudiantes deciden apostar por la Formación Profesional, que ha dejado de ser una opción de descarte para convertirse en una alternativa que cobra peso.

-Efectivamente, cada vez tenemos más alumnado motivado hacia una formación profesional que conduce directamente al mercado laboral y a la búsqueda de empleo. Son personas vocacionales, tienen claros sus gustos y capacidades y saben que estas enseñanzas “terminales”, dirigidas a la obtención del puesto de trabajo, se han cualificado notablemente y que socialmente son mucho más apreciadas que hace unos años.

-¿Queda algo de aquella idea viejuna de que el que vale, a la universidad, y el que no, a apretar tornillos a la FP?

-(Se ríe). Bueno, todavía quedan algunos prejuicios por derribar pero, a día de hoy, el número de matrículas en FP es equiparable al de Bachillerato. Hay un cambio de percepción social y la dignificación de la Formación Profesional es un hecho; en la actual oferta de enseñanzas profesionales se incluyen cursos de especialización para quienes han finalizado un ciclo medio o superior, denominados máster, también dobles grados que permiten obtener dos titulaciones de la misma familia profesional en tres años. Estamos plenamente integrados en la programación europea Erasmus y la apuesta por la FP dual es firme y decidida.

-¿En qué consiste la FP dual y qué la diferencia del modelo de formación teórica en el centro con prácticas en empresas?

-La Formación Profesional Dual es una modalidad que permite a los y las estudiantes recibir enseñanzas en el centro educativo y completar y reforzar lo aprendido de manera práctica en un centro de trabajo. Antes de la LOGSE existía lo que se denominaba “prácticas en alternancia” para estudiantes del último año de FP2, y eran de carácter voluntario. La diferencia es el compromiso empresarial de instruir al alumnado en una serie de módulos obligatorios y evaluables, de 300 a 400 horas, que ya no se verán solo en el centro; un reparto de contenidos que se negocian entre las partes por nuestro personal prospector.

“Cada vez tenemos más estudiantes vocacionales en FP”

-¿Podríamos decir que las prácticas son el súper poder de la FP?

-Pues sí. Porque permite la adquisición de experiencia en el puesto de trabajo y el porcentaje de inserción es muy elevado: la mayoría de alumnado en prácticas se queda trabajando. La absorción del sector de hostelería, por ejemplo, es tremendo. Nos llaman constantemente de hoteles y restaurantes buscando estos perfiles, pero no los tenemos en número suficiente.

-¿Falla el equilibrio entre la oferta de determinadas enseñanzas profesionales, la demanda del mercado de trabajo y el interés de la juventud por esos empleos?

-Precisamente, la FP Dual viene a actualizar y a equilibrar ese ajuste, al reforzar el aprendizaje en el seno de las empresas. Y ese es el camino, porque con la nueva Ley, tenemos que llevar a dual toda la FP antes del año 2028. Por el momento, hemos creado los departamentos de empresa, para conocer e incorporar los perfiles que se demandan, promover la aceptación de nuestro alumnado en las plantillas, garantizar que dispongan de tutores y tutoras con la formación exigible a esta tarea; y por nuestra parte, ofrecemos a una juventud ilusionada y con ganas, que aporta savia nueva y puede introducir una mirada fresca y creativa. En Europa lo tienen claro, las empresas no dejan escapar a los jóvenes en los que han invertido presupuestos, tiempo y esfuerzo formativo.

-Por otra parte, y no todo el mundo lo sabe, la FP puede ser un puente muy facilitador del progreso académico, ¿verdad?

-Existe la posibilidad de acceder a los estudios universitarios a través de un Grado Superior, un argumento que nos permite entender también la creciente demanda de ciclos formativos. Según los últimos informes, hasta el 27 por ciento de alumnado ingresa en FP como paso previo a comenzar sus estudios universitarios; destinan dos años a estas enseñanzas y además de adquirir los aprendizajes, no necesitan la EBAU para entrar en la universidad, pues su nota de acceso es la obtenida en el ciclo. Yo mismo, siempre lo recuerdo en mis charlas de orientación, me formé en FP media y superior, aprobé el Curso de Adaptación Pedagógica (CAP) y me he dedicado a dar clases. Por otra parte, cursar la FP básica, que se asimila con la ESO, permite acceder a un ciclo medio y de ahí al superior. Yo siempre recomiendo ese itinerario a quienes no terminan de sacar los estudios y buscan un enfoque más dirigido al mercado laboral.

“La absorción de alumnado del sector de hostelería es tremendo”

-La nueva Ley de Formación Profesional ha incorporado una fórmula que permite acreditar la capacidad por desempeño laboral.

-Sí, yo lo llamo convertir la experiencia en un título académico. La norma permite acreditar oficialmente las competencias profesionales adquiridas a través de los años de trabajo u otras vías no formales e informales. Para las personas con conocimientos profesionales no respaldados por una titulación, las Administraciones convocan procedimientos de evaluación y acreditación de estas habilidades, en los que se puede obtener, tras unas pruebas concretas, una acreditación con validez en todo el territorio; y si se cursa una formación complementaria, se puede obtener un título de Formación Profesional o un Certificado de Profesionales y acreditar estándares de competencia según cada caso.

Comentarios

Lo veo bien que estudien FP pero mi pregunta todas las criaturas que a estudiado, y ha echó una carrera ,que hace ya no ejerce de profesor Por ejemplo geografía y Historia
Lo veo bien que estudien FP pero mi pregunta todas las criaturas que a estudiado, y ha echó una carrera ,que hace ya no ejerce de profesor Por ejemplo geografía y Historia
Espero que usted no sea una de ellas...

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